Entrenamiento
Para que pueda hacer el trabajo correctamente y en forma
confiable, lo primero que se enseña al perro es a aficionarse
con la gente, que su interés primordial sea el ser
humano. En este sentido, el pastor alemán siempre
ha demostrado una buena disposición para socializar
con el hombre y animales, lo que denota capacidad y nobleza.
El entrenamiento de un perro para búsqueda en catástrofe,
básicamente es el siguiente:
- Etapa de afeccionamiento.
- Etapa de educación básica y socialización.
- Etapa de introducción a la búsqueda.
- Etapa de búsqueda configurante
- Etapa de búsqueda configurante en condiciones
similares a una catástrofe real.
Todo esto alternando con ejercicios de agilidad y control
de movimiento a distancia.
El perro y su manejador, forman una unidad canófila,
que después de muchos meses de trabajo, si aprueban
las evaluaciones periódicas a las que son sometidos,
en las que demuestran su capacidad técnica y efectividad,
son considerados como una unidad canófila operativa.
Sólo hasta ese momento tienen el nivel necesario para
efectuar el trabajo de búsqueda en condiciones de una
catástrofe real, siempre con la esperanza de localizar
personas con vida, pues ésta es la verdadera función
de un equipo de búsqueda en catástrofes, tratar
de salvar vidas humanas.
Eso es todo, se dice fácil, pero requiere de muchos
meses de entrenamiento y muchos años de esfuerzo y
trabajo, que normalmente es efectuado por personas voluntarias,
de forma gratuita y totalmente altruista.
Una
aportación de la revista

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