El rey de los perros
MVZ Felipe Lara Olmos
El perro estrella
I Un perro muy trabajador
 Se
quiera o no, el pastor alemán continúa
siendo el perro estrella. Una prueba inequívoca de
este ejemplo es día a día, al circular por la
calle, por los parques, jardines y bosques de nuestra geografía
y ver el perro más común que encontramos. Tal
vez no veamos perros de raza pura, pero lo que sí le
recuerda su visión es la de un perro de color negro
y fuego, con orejas erectas, lomo o grupa más o menos
caído y con expresión seria, no fiero ni desconfiado.
No es el perro perfecto, pero sí un perro sobresaliente
en múltiples y variados campos. En belleza nadie escapa
a lo que un pastor alemán despierta en cualquier
exposición. En trabajo, su versatilidad y polivalencia
le hacen el favorito de muchos aficionados al trabajo con
perros y, cómo no, a muchos profesionales, entiéndase
perros policía, localización de drogas, explosivos,
salvamento en aludes, escombros o grandes áreas, etc.
Otra utilidad, menos conocida, pero muy importante, básicamente
por su componente social, es la utilización como perro
guía para invidentes.
El pastor alemán es el perro que todos hemos
deseado tener y que por variadas razones nunca hemos podido
poseer y disfrutar. Es, en una palabra, el perro prototipo,
y llegado el momento de hacernos de un perro, sea éste
de la raza que sea, en una u otra cosa, lo comparamos con
el pastor alemán. Esta publicación no
pretende ser un tratado de pastor alemán, ya
que existen muchos, ni una glorificación de la raza.
Sólo se pretende ilustrar al lector sobre la raza de
perro más famosa en el mundo entero desde hace muchos
años y, al paso que vamos, por muchos más. El
pastor alemán es el perro potencialmente más
preparado para realizar múltiples y variadas actividades,
siempre al servicio del hombre. Desde ser utilizado, en el
pasado, en las contiendas bélicas como estafeta, desplazándose
de un lugar a otro, llevando consigo diferente información,
hasta perro de control en estadios deportivos para el manejo
de masas.
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