Adquirir un perro significa ganar una responsabilidad, porque se
le debe dedicar el tiempo suficiente para ejercitarlo, jugar con
él, llevarlo al parque y a los días de campo. No debe
ser una carga o problema en tu casa, sino un miembro más
de la familia; y recuerda que debes educarlo con paciencia.
Antes de salir en busca de un perro es conveniente que consideres
lo siguiente:
Define quién se hará cargo de tu mascota, para
evitar que sea mal atendida o mal cuidada.
Selecciona el lugar donde se alojará, considerando el
espacio que tienes en casa y el área que le asignarás
para vivir.
Considera el tamaño y raza del animal, así como
cuánto alimento va a consumir al día
Piensa para qué lo quieres: deporte, habilidad, caza,
compañía, guardia y protección, exposición;
¿para qué?.
Investiga el temperamento de la raza, si es apto para convivir
con los niños o no. Evita problemas de entrada.
Calcula los gastos. La compra del cachorro y su manutención,
que incluye el alimento, los servicios veterinarios y los accesorios
que necesitará. Es importante que estos gastos vayan de
acuerdo a tu presupuesto.
Papelito habla. Existen perros de raza pura muy caros. Para asegurar
tu compra adquiere tu cachorro en un lugar donde te ofrezcan registro
y garantía del perro.
Considera los cuidados que necesita. Si es de pelo largo o corto,
si necesita mucho o poco ejercicio, etcétera. No vayas
a comprar un viejo pastor inglés si no tienes tiempo para
peinarlo.
Selecciona el sexo del animal. Esto va de la mano con el fin
zootécnico: ¿para qué lo quieres? Las hembras
en general son más dóciles que los machos.
Piensa dónde se quedará cuando vayas de viaje ¿
Te será posible llevarlo? Esto es demasiado importante
para que lo decidas a última hora.