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PERRO NECESITA PSICOANALISTA? |
¿Tu perro necesita psicoanalista?
(Tercero y última parte)
AGRESIVIDAD
Los malos entendidos entre el perro y su amo se producen
por una mala comunicación, pero también hay factores
hormonales; la conducta sexual en ocasiones va acompañada
con comportamientos agresivos, lo mismo la conducta materna, cuando
presenciamos casos de canibalismo.
Las principales causas de agresión de los animales
hacia el hombre son: timidez agresiva, perros que muerden porque
tienen miedo; exceso de instinto de caza y de presa, en este caso
prácticamente no hay componente agresivo, simplemente un
exacerbado instinto de perseguir y atrapar lo que se mueve; aislamiento:
la falta de convivencia con otros individuos, produce ejemplares
con dificultades discriminatorias y en algunos casos confusión
mental; entrenamiento inadecuado, el perro puede ser entrenado incorrectamente
por inexperiencia y falta de conocimientos en psicología
animal por parte de su entrenador. Este es el caso de perros utilizados
en guardia y protección donde una misma persona hace de guía
o víctima que de agresor, al invertir los estímulos,
el perro es incapaz de hacer una diferenciación y ha entrado
en un círculo neurótico; irresponsabilidad por parte
del propietario en el caso de animales de guardia y protección.
TICS Y ESTEREOTIPIAS
Se definen como movimientos involuntarios, convulsivos
o viciosos, pueden originarse como secuela de una enfermedad como
el moquillo , que afecte al sistema nervioso y suelen ir acompañados
por parálisis. También se han observado animales que
tienen el tic de lamer. En el perro, generalmente los tics carecen
de importancia por lo que no suelen ser tratados y suelen ser más
comunes en animales en cautiverio.
Las estereotipias suelen tener su origen en una molestia,
por ejemplo en animales que se automutilan, se presenta comezón
en un área determinada y la conducta de rascado se perpetúa
al parecer por entretenimiento.
Una verdadera atención de tu perro que incluya
sobre todo mucho cariño es sin duda la mejor terapia que
puede recibir y, a menos que el caso lo amerite pues ¡llévalo
con el psicoanalista!
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