
¿Qué es el período de socialización
en cachorros?
MVZ. Alberto Tejeda.
La mayoría de los propietarios responsables de cachorros,
ya sean perros o gatos, deberían tener en cuenta que su mascota
será un animal adulto, con características individuales
que lo diferenciarán de otros animales de su misma especie
y/o raza y lo harán único.
El concepto de personalidad de manera correcta se dirige básicamente
hacia las personas, sin embargo integra elementos que no son exclusivos
de los humanos, también se pueden aplicar al tratar de entender
qué sucede con el comportamiento de nuestras mascotas.
Los cachorros traen consigo al nacer características genéticas
de personalidad como cualquier humano. Estas características
pueden ser reforzadas o anuladas de acuerdo al medio en el que se
desarrolle el cachorro.
Las diferentes conductas que presenta un animal se mantendrán
o se modificarán de acuerdo a las experiencias vividas por
el cachorro a lo largo de su vida, y esto es válido tanto
para crías de perro, como de gato.
El período considerado como socialización influirá
de manera importante, a veces de manera irreversible en la disposición
del cachorro a convivir con otros individuos y sexos de la misma
especie, con otras especies animales y sobre todo con diferentes
tipos de humanos: niños, adultos, adultos hombres o mujeres,
personas de edad avanzada, personas con barba, personas de diferentes
etnias, entre otros.
Los perros y gatos presentan diferentes etapas en su desarrollo,
en función de la adquisición de capacidades sensoriales.
Para ambas especies se considera una primera conocida como neonatal,
inmediata posterior a su nacimiento y previa a los días en
que abren los ojos y escuchan sonidos. En este tiempo la única
relación con el ambiente es el contacto con la madre, básicamente
dado por su capacidad de localizarla, sobre todo a la teta de la
cual se van a alimentar. En este tiempo tienen desarrollado el tacto,
el olfato y la capacidad de sentir el calor.
Posterior a esta etapa se encuentra la llamada de transición
-dura alrededor de dos semanas- en la cual reciben ya estímulos
auditivos y visuales, además de tener una mayor capacidad
de movimiento. Es aquí donde comienzan a interactuar con
sus hermanos y principalmente con la madre, se podría decir
que es cuando comienzan a ubicarse como perros o gatos.
El siguiente período es el conocido como de socialización,
comienza alrededor de las tres semanas y termina hacia la décima.
Es en este tiempo cuando deben estar presentes las condiciones para
que se den los mecanismos de aprendizaje y reconocimiento del mundo
social y físico al que estará sometido el cachorro.
De manera natural es hacia las seis u ocho semanas cuando los lobeznos
son presentados a la manada de lobos y comienzan a explorar fuera
de su madriguera con mayor seguridad, además de establecer
con sus hermanos y parientes los futuros papeles en una jerarquía
de dominancia. Algo muy similar sucede con los perros, en esta etapa
tienes que asegurarte de que reciba los diversos estímulos
a los que estará expuesto ruidos, personas, actividades,
que formarán parte de su entorno-. Para evitar sobreestimularlo
dale siempre la posibilidad de retirarse y esconderse.
Lo más conveniente entonces es realizar los destetes y venta
de los cachorros lo más cercano a estas 8 semanas, para darle
tiempo al cachorro de tener una primera identificación con
su especie.
Desde el punto de vista de la clínica veterinaria tradicional,
la recomendación de los médicos en general es no exponer
a los cachorros a muchas situaciones potencialmente peligrosas,
hasta no haber concluido con su calendario de vacunación.
Esto puede complicar la futura vida social del perro y su capacidad
como mascota, por lo que es recomendable que el dueño aplique
criterios con sentido común para propiciar el que los cachorros
se relacionen de una manera sana, por lo menos en primera instancia
con todos los miembros de lo que se será su nueva familia;
pero también con otros individuos y situaciones parecidas
a las que se presentarán en su vida futura.
Problemas como perros inseguros, miedosos y agresivos o con incapacidad
de comportarse sexualmente de manera apropiada, pueden ser una consecuencia
directa de haber estado encerrados en jaulas de aislamiento en las
tiendas de animales o de destetes demasiado tempranos.
En gatos es especialmente importante socializarlos a tiempo, ya
que su periodo de socialización es más corto que el
del perro y si se presenta un problema de conducta pude ser irreversible.
Por ejemplo, los gatos recogidos en la calle en general no aceptan
la presencia de los humanos.
Como conclusión es importante que los futuros propietarios
de este tipo de mascotas y los que ya las posean, estén informados,
tanto de una manera preventiva como de las posibilidades de rehabilitación
en el caso de que las mascotas presenten conductas inadecuadas.
MVZ. Alberto Tejeda Perea
Profesor de Etología en la carrera de Medicina Veterinaria
y Zootecnia.
Departamento de Etología y Fauna Silvestre. FMVZ.UNAM
Maestría en producción animal. Autor de artículos
sobre estrés y enriquecimiento ambiental en aves de corral,
y artículos y asesor en tesis sobre problemas de conducta
e interacción humano-animal en pequeñas especies.
e-mail:<atp@servidor.unam.mx
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