| |
   |
| PERROS/CUANDO
LADRAR ES UN PROBLEMA |
Cuando ladrar es un problema
Segunda y última parte)
Hay muchas formas en las que premiamos algunos comportamientos
no deseados sin darnos cuenta. Cuando tenemos comportamientos no
deseados debemos provocar una incomodidad en nuestro perro para
que se dé cuenta que, por ejemplo ladrar, no está
bien hecho. Hay varios métodos para lograrlo. El más
antiguo es el del zapatazo, que aunque se oye chistoso no lo es
para nuestro perro, no se trate de golpearlo a él sino de
golpear algún punto cercano a él, pero debemos acertar
y aventarlo justo cuando ladre porque si no lo tomará como
juego y entonces lograremos justo lo contrario: reforzar el ladrido.
El tiempo estimado que tenemos es de 1.8 segundos, así que
ve ensayando.
OTRAS SOLUCIONES
Existen también los collares electrónicos contra
ladridos, que dan un estímulo eléctrico pequeñísimo,
apenas perceptible, pero suficiente para causar una distracción
en el perro, es como si fuera el piquete de una pulga. Las ventajas
del collar son: el estímulo ocurre justo en el momento que
ladra, por lo que en menos de 24 horas tendremos solucionado el
problema; no le hace ningún daño nuestro perro, ni
lo quema, ni lo deja mudo de por vida, ni lo vuelve loco. Es muy
sencillo de usar, sólo hay que ponerlo adecuadamente y además
tiene varios niveles para adecuarlo a la sensibilidad de nuestro
perro para dar el estímulo necesario en cada ladrido, otra
ventaja es que no tenemos que estar nosotros para corregir el problema.
Y para los perros de guardia, resulta que aún trayendo el
collar pueden ladrar cuando el peligro es inminente ya que el estímulo
es tan suave que al ver a algún intruso en nuestra casa no
será suficiente para callarlo. Lo más importante es
recordar que con un poco de paciencia, podemos enseñar a
nuestro perro a no ladrar en cierto lugar y a cierta hora.
|
|
|
|
|
|