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| PERROS/LA
PERRERA PERFECTA |
La perrera perfecta
Dra. Irene Joyce Blank Hammer
De
cuarto de hotel, medio de transporte y vivienda, sirven las perreras.
Pero ¿cómo escoger la más adecuada para nuestro
perro? Depende del perro y de nuestras necesidades... también
del bolsillo. Te presentamos aquí ventajas y desventajas
de cada una, así como consejos muy prácticos para
su mantenimiento.
PRIMER PASO: LIMPIEZA
Las perreras deben tener como fin primordial la comodidad del perro.
Para lograrlo lo más importante es su limpieza. Una perrera
sucia infestada de piojos, pulgas, garrapatas, en la que se han
alojado animales que padecen enfermedades contagiosas de la piel,
o con moscas, resulta desastrosa para el bienestar físico
y mental del perro.
Un lavado semanal, con esponja, agua y jabón es el mejor
comienzo para el aseo. Una vez enjuagada debemos desinfectarla con
productos que no sean tóxicos ni de olor penetrante. También
es importante revisarla diariamente por si el perro vomitó
o defecó en su interior y para confirmar su buen estado.
La perrera no debe estar húmeda cuando el animal vuelva a
ocuparla.
Las jaulas en las que el perro permanece encerrado durante largos
periodos, ya sea de día o de noche, deben limpiarse diariamente;
si el perro tiene libre acceso para entrar y salir, la limpieza
no tiene que ser diaria, pero jamás se debe prescindir de
su inspección.
Para que la limpieza sea más efectiva la perrera debe tener
techos que se puedan levantar o hacer a un lado. Esto también
facilita el manejo de los animales.
SEGUNDO PASO: EL MATERIAL
Las perreras pueden ser de aluminio, hierro galvanizado, acero,
cemento, adobe, tabiques, material plástico o madera. Es
preferible un material que no se deteriore fácilmente y sobre
todo, que no resulte peligroso para el animal. La combinación
de jaula de cemento con puertas de hierro y techo de alambre en
los interiores, es muy durable, lavable y cómoda. Para evitar
que resulte fría para nuestra mascota, se puede poner una
ligera capa de periódico sobre el piso. Este tipo de perrera
se recomienda para interiores, porque no se pueden trasladar ni
limpiar fácilmente y tienden a conservar la humedad.
El acero y el hierro son muy costosos, fríos en el invierno
y calientes durante el verano, además se oxidan con facilidad,
por lo que se debe utilizar acero inoxidable y hierro galvanizado.
Se recomiendan para interiores. Las casetas de concreto resultan
ser muy húmedas, frías cuando hace frío y calurosas
en verano. ¿A quien le gustaría vivir en lugares así?
En cuanto a las de adobe y tabique, conservan una temperatura interior
agradable, pero tampoco son fáciles de lavar y no se pueden
trasladar. Por su parte las de plástico son convenientes
porque es posible asearlas rápida y adecuadamente, no despiden
olores y se transportan fácilmente.
Las perreras de aluminio, si bien son costosas, tienen la ventaja
de no heder, ser de rápido y eficaz aseo, se secan inmediatamente
y no conservan la humedad. Pueden moverse fácilmente, mantienen
una temperatura regular y son prácticamente indestructibles.
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