¿Comezón? ¡Seguro son pulgas!
Son
uno de los problemas más frecuentes en perros y gatos, que
también pueden afectar al hombre y ocasionar serios problemas
de salud. Son las nada encantadoras pulgas. Con este tema Pfizer
y Mascotanet comenzamos nuestra campaña contra los parásitos
externos en las mascotas.
Un parásito es un organismo que vive en, sobre o con otro
organismo, que lo hospeda (hospedador), y depende de él para
sobrevivir. Hay parásitos internos se alojan en órganos
dentro del cuerpo y externos. Las pulgas y otros insectos
parásitos son externos. Se instalan sobre la piel del gato
o perro y desde ahí succionan su alimento favorito: sangre.
De hecho una de las consecuencias más serias de una infestación
por pulgas es la anemia.
PULGA ERES
Existen más de ¡2 mil especies! de pulgas, pero son
tres las que atacan a las mascotas y al hombre: Ctenocephalides
felis o pulga del gato, que afecta a perros y gatos por igual;
Ctenocephalides canis, la del perro, que sólo afecta
a perros; y, Pulex irritans, que prefiere al ser humano.
En realidad estas pulgas pueden hospedarse en perros o gatos con
mayor o menor agresividad y frecuencia.
Una pulga hembra pone entre 20 y 28 huevos al día, varios
cientos a lo largo de toda su vida. Una vez que es puesto un huevo
miden máximo dos milímetros, se incuba
de dos a doce días antes de que nazca una larva pequeña
y blanca. Estas larvas se alimentan del excremento de las pulgas
adultas junto con otros materiales orgánicos que conforman
el llamado polvo de pulgas. Una pulga puede sobrevivir sin ingerir
sangre hasta ¡un año!
SI TU PERRO SE RASCA
La comezón frecuente es el síntoma por excelencia
de una infestación por pulgas. Pero en realidad hay otros
signos que deben atenderse. Además de anemia, algunos perros
y gatos son alérgicos a la saliva de la pulga y desarrollan
una dermatitis alérgica sobre este tema puedes consultar
el artículo ¡Ahí
viene la plaga!, la cual no depende de la cantidad de
pulgas, siendo suficientes sólo un par de ellos para que
tu mascota la desarrolle y puede aparecer en cualquier momento,
aunque lo más común es que ocurra entre los tres y
seis años de edad.
Debido a la comezón el perro o gato puede ocasionarse algunas
heridas en la piel, además de perder pelo, que pueden infectarse
con algunas bacterias oportunistas. Como ves, las pulgas no son
un asunto tan sencillo como parece.
Excepto cuando la infestación es muy grave, no es tan fácil
observar a las pulgas; no te confíes, pueden estar rondando
por el pelo de tu perro o gato, sin que tú las veas. Además
de la comezón, tu mascota puede tener uno o varios de estos
síntomas: enrojecimiento anormal de la piel, heridas por
el rascado, pérdida de pelo, incremento anormal de secreción
de sebo en la piel, engrosamiento de la piel, infecciones bacterianas
en folículos pilosos, anemia y pérdida de peso.
Ante cualquiera de estos síntomas acude con el médico
veterinario de tu mascota para que inicie de inmediato el tratamiento
más adecuado. Por cierto, acerca de los tratamientos de control
y curación de pulgas te hablaremos en nuestro próximo
artículo.
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