Shock anafiláctico. Es un tipo inmediato de reacción
de hipersensibilidad en el cual la muerte puede ocurrir rápidamente
por colapso respiratorio y circulatorio. En los animales, el
shock anafiláctico rara vez se desencadena sin
la intervención del hombre, con la excepción de
los ataques de insectos como abejas o avispas, alacranes, cara
de niño o por ingesta de plantas tóxicas.
Los signos a observar son: excitación, diarrea, vómito,
constricción vascular, convulsiones, estado de coma y
muerte.
También los medicamentos pueden causar shock anafiláctico,
a saber, la penicilina, la estreptomicina, la tetraciclinas,
el cloramfenicol, la eritromicina, la vancomicina, los sueros
hiperinmunes, las hormonas, la insulina, el pitocin, las vacunas,
los tranquilizantes, las sustancias yodadas, las vitaminas,
la heparina, los alimentos y los alergenos.
En estos casos, debes mantener mucha calma, recabar los datos
posibles que causaron el shock: dónde estaba,
qué fue lo último que comió, si está
bajo tratamiento médico, si fue vacunado, si tomó
algún tranquilizante, y si ha sufrido convulsiones anteriormente.
Debes llevarlo de inmediato al veterinario porque si no recibe
la atención debida, puede morir.
Urticaria. Se caracteriza por la inflamación
de los tejidos blandos de la cabeza, especialmente alrededor
de los ojos, la boca y las orejas. A lo mejor observarás
lagrimeo continuo y que tu perro se frota estas partes frecuentemente
con sus patas o con el suelo. Este tipo de reacción alérgica
no comienza inmediatamente, sino al cabo de veinte minutos de
la exposición al alergeno. Es frecuente que la alergia
se origine por la ingestión de alimentos en estado de
descomposición, por transfusiones de sangre o plasma,
por picaduras de insectos o por el contacto con ciertas sustancias
químicas.
Es importante que descubras la causa y elimines la sustancia
irritante, si es posible. Detén las transfusiones de
plasma o sangre, lava al perro con agua corriente si tuvo contacto
con algún agente químico conocido como sosa,
cloro, etcétera-. Si tu perro estuvo comiendo o sospechas
que la comida ocasionó la reacción, retira el
alimento. También puedes revisar la zona donde se rasca
para encontrar la causa posible piquete o aguijón-.
Jamás mediques a tu perro. Si acaso dale un poco de leche
y llévalo inmediatamente al veterinario.