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| PERROS/CUIDADOS/PRIMEROS
AUXILIOS |
Cómo debes explorar a tu perro en caso de emergencia
Inspección general Examina a tu perro para
detectar cualquier anormalidad en la conformación corporal.
Debes buscar cualquier evidencia de hemorragia externa, así
como examinar el color de las mucosas, la frecuencia y la calidad
de la respiración, además del pulso, la temperatura,
el estado de conciencia o de inconsciencia y los olores extraños.
Cabeza y cuello. Evalúa a tu perro para encontrar
afecciones de la cara y el cráneo, o rigidez del cuello y
dolor en el mismo. Examínale las pupilas y su respuesta a
la luz, la emisión de líquidos o de sangre tanto por
la nariz como por los oídos, el color de la mucosa oral,
la posición de la lengua y el emplazamiento de los dientes.
Palpa con cuidado su cuello para descubrir dolor local, rigidez
muscular, crepitaciones crujido o chasquido para ver
si hay alguna bola o hematoma, y si notas alterado el pulso arterial.
Garganta y tórax. Busca posibles lesiones
externas y fíjate si el animal demuestra dificultad para
tragar o fractura de costillas. Pálpale con mucho cuidado
la caja torácica en busca de anormalidades, dolor y aire
subcutáneo. Trata de vendar cualquier herida traumática
a presión moderada e identifica anormalidades en la respiración.
Abdomen. Ausculta a tu perro para comprobar posibles
lesiones externas, contracciones, dolor, encorvamiento, aumento
generalizado del volumen, ausencia o presencia de ruidos peristálticos,
o vómito.
Miembros y columna. Examina al perro para determinar
el color, la posición y la temperatura de los miembros. Pálpalos
para descubrir posibles fracturas o luxaciones. Haz lo mismo con
la columna. Si identificas alguna anomalía, llévalo
urgentemente al veterinario.
Examen neurológico. La inquietud y la agitación
que muestre tu perro a menudo coinciden con la falta de aire, hemorragia
interna, y dolor. Examínalo para que valores los reflejos
superficiales, la presencia de flacidez o rigidez de las extremidades
y/o parálisis. Evalúa también la sensación
de dolor pellizcándole con el dedo la membrana de entre los
dedos de cada una de las extremidades. Asimismo, tócale el
ojo para ver si tu perro parpadea y tócale el ano para advertir
si se contrae.
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