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| PERROS/CUIDADOS/MEDICINA
PREVENTIVA |
El parto
Antes del parto. Tu perra se mostrará intranquila
y ansiosa. Comenzará a rascarse y buscará un lugar
seguro para hacer su nido. Si le proporcionas un lugar apropiado,
como una caja con periódicos, será suficiente. Enséñale
que en ese lugar deberá parir. Otros indicadores de que el
parto se aproxima son un goteo de leche en las tetas y secreciones
por la vulva por la ruptura de la fuente.
El parto. Normalmente tu perra hará todo el trabajo
sola, pero si presenta dificultades y tú puedes y te sientes
capacitado para ayudar, hazlo con precaución.
Si el cachorro nace y tu perra no puede romper la placenta, rómpela
con tus uñas o con la ayuda de unas tijeras, con mucho cuidado
para no lastimar al cachorro. Si después tu perra no limpia
al cachorro y éste no respira, frótalo enérgicamente
con la mano sobre el dorso, esto lo estimulará para respirar.
Cuando esté estable ponlo junto al vientre de la mamá
para que mame el calostro.
Ahora bien, si el cachorro se atora en el canal de nacimiento y
la mitad de su cuerpo queda dentro de la madre, jálalo cuidadosamente
al ritmo de las contracciones uterinas de su mamá para evitar
lastimarlo y desgarrar a tu perra. Si a pesar de esto no puede salir,
lleva a la perra de inmediato al veterinario, pues los dos corren
peligro mortal.
Generalmente el tiempo aproximado de nacimiento entre cachorro
y cachorro es de 45 a 60 minutos, aunque en algunos casos puede
ser un poco menor. Observa la cantidad e intensidad de las contracciones,
ya que tu perra puede fatigarse después de la expulsión
de la primera cría. Ofrécele un poco de leche con
miel de abeja para proporcionarle fuerzas.
Si notas pocas y muy esporádicas contracciones llévala
inmediatamente al veterinario, ya que si hay más cachorros
dentro del vientre, pueden morir. Jamás administres hormonas
a tu perra para inducir las contracciones y facilitar el parto,
a menos que el veterinario lo indique.
Después del parto Aún después de haber
parido a su último cachorro, tu perra continuará expulsando
restos de placenta y líquidos fetales, de color café
e inodoros, durante varios días e incluso semanas. Si estas
secreciones se prolongan demasiado o despiden un olor pútrido,
lleva a tu perra con el veterinario para que la examine.
Una vez destetados los cachorros, retira paulatinamente la dieta
especial de la madre y sustitúyela por la habitual.
Recuerda siempre que la naturaleza todo lo ha previsto para que
salga bien.
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