Lleva la placa de identificación y la cartilla de
vacunación de tu perro. Esto es importante ya que
si llegara a extraviarse, podrás buscarlo más
fácilmente. O bien, si muerde a alguna persona, podrás
avalar que tu mascota está vacunada y que la víctima
de la mordedura no corre riesgo alguno. Recuerda que en ciertas
partes del país hay cercos sanitarios y la cartilla te
ayudará a que tu perro pueda pasar.
Deberás hacer paradas continuas para que el perro
haga sus necesidades y un poco de ejercicio.
Trae siempre contigo bolsas para el excremento, para
no dejarlo dondequiera.
Nunca dejes al perro dentro del auto por mucho tiempo cuando
haga calor consulta el apartado de choque térmico
en la sección de primeros auxilios. Puedes meterte en
problemas. Tu perro no sabrá lo que ocurre, en su desesperación
puede averiar a tu coche, o, lo más corriente, defecar
en él. Mejor llévale juguetes para que se distraiga
durante el camino.
Ten mucho cuidado cuando el perro saque la cabeza por la
ventana del auto, ya que el aire es tan fuerte que pudiera
inducir conjuntivitis y otitis al perro, además podría
saltar y accidentarse.
Algunos veterinarios recomiendan la administración
de vitamina C y complejo B antes de un viaje largo para reducir
los efectos del estrés y las nauseas. A lo mejor
tu perro jamás ha viajado en coche. Lo más común
es que comience a salivar en exceso y, en ocasiones, vomite
y exprese deseos de defecar. Así pues, dale de comer
3 horas antes de partir. El exceso de salivación y el
mareo irán desapareciendo conforme tu perro se acostumbre
a viajar en el coche.
Toma providencias especiales, si debes viajar con un perro
enfermo. Sobre todo si vas a volar ya que la temperatura
en el área de carga del avión puede sufrir cambios
bruscos. Por otro lado, si será un vuelo muy largo, tu
perro puede presentar una emergencia y no habrá cómo
auxiliarlo.
Jamás encierres a tu mascota sola dentro de un cuarto
de hotel porque pudiera hacer muchas fechorías o
molestar a otros huéspedes.
La mejor forma para que tu perro viaje es dentro de una
jaula especial para transporte de mascotas, donde irá
seguro y sin riesgo. Eso sí, la caja no te exime de tomar
en cuenta las consideraciones descritas.
Recuerda que tú eres responsable de cuanto haga tu perro.