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La alimentación, base de una vida sana
MVZ Roberto Isidro
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Uno de los elementos de mayor importancia para una vida
sana es la alimentación. Sin embargo, no siempre estamos
conscientes de la influencia que tiene este factor sobre una
amplia variedad de aspectos de la vida de nuestro perro. Es
por ello que a continuación te presentamos una breve
guía, dividida en siete simples puntos, que recorre
las ideas y prácticas más comunes en torno a
la alimentación, con sus respectivas sugerencias y
explicaciones. Además, también te ofrecemos
los tips más importantes sobre la alimentación
y su relación con la edad de tu mascota; los mitos
y realidades de los alimentos comerciales y una serie de recomendaciones
y advertencias sobre los alimentos que pueden ser dañinos
para los perros. Todo ello, con la idea de que tu amiguito
goce de una vida sana y feliz.
SIETE
PUNTOS SOBRE LA ALIMENTACION DE TU PERRO
Si quieres que tu perro te adore, recuerda que el amor
entra por la panza. Una buena alimentación se transparenta
en la condición física de tu perro: el pelo
brilla y toma un color más firme, la piel conserva
su elasticidad y tu perro se ve contento, vigoroso y activo.
Además, se mantendrá sano, y si llegara a sufrir
alguna enfermedad su recuperación será más
rápida. Recuerda, una alimentación adecuada
conserva una vida feliz. Y tu perro te adorará por
ello.
El sabe lo que quiere: cada perro come lo que necesita.
Los perros son como la gente: cada uno es un individuo
con características, preferencias y necesidades particulares.
Aunque tengas dos perros de la misma edad, raza y sexo, éstos
pueden tener diferentes costumbres y actividades y, por tanto,
distintos hábitos o requerimientos nutricionales. Tal
vez uno de ellos coma más rápido que el otro
y debas alimentarlos en lugares separados, o que uno se la
pase corriendo todo el día y jugueteando por el jardín
y requiera más energía. Considera las características
propias de tu perro cuando definas su dieta. En verdad, no
hay dos perros idénticos. La observación, el
sentido común y el buen consejo del veterinario te
serán de gran ayuda.
No sólo de carne vive tu perro. Pensar que
los perros comen solamente carne es un mito: ningún
perro es cien por ciento carnívoro. Si te fijas bien,
verás que a tu perro le gustan otras cosas; necesita
una dieta balanceada que incluya verduras y cereales además
de carne. Puedes darle carne magra de res, pollo o vísceras
bien cocidas y proporcionarle también un guiso de arroz
con verduras, todo ello sin más condimento que una
pizca de sal. Con la carne cruda hay que tener cuidado, porque
contiene bacterias y parásitos que pueden perjudicar
su salud.
¡Cuidado! Tu perro no debe comer cualquier cosa. Los
sobrantes de la carnicería, en su mayoría pellejos,
huesos y cartílagos, tienen un bajo aporte nutricional
y mucha grasa; además, en exceso provocan estreñimiento
o diarrea. Puedes hacer feliz a tu mascota con huesos redondos
de res, como los de rodilla y cadera, o con trozos de huesos
largos como el tuétano, que no se astillan, le sirven
de juguete y le limpian y fortalecen los dientes.
Una opción práctica para una alimentación
balanceada. La mejor elección para que alimentes
a tu perro es que compres alimento comercial, porque está
balanceado y existe en el mercado una gran variedad de opciones,
diferentes marcas y fórmulas para las distintas etapas
y actividades de cada perro. Además, son muy prácticos:
los encuentras en cualquier tienda, los almacenas con facilidad
en casa, y sólo tienes que servir la cantidad adecuada
para tu mascota. Esta opción resulta más rentable
que elaborar día a día la comida de tu mascota.
Sin embargo, si tienes la disposición, el tiempo y
los recursos necesarios averigua con tu perro si prefiere
la sopa tradicional. Te asombrará que a tu perro le
guste tu espagueti favorito.
Nada de probaditas. Tú puedes ser la causa
principal de que tu mascota tenga una alimentación
mala y desordenada. ¿Quién puede resistir a esos
ojos de yo no fui, de dame una probadita, como
si jamás le dieras de comer? Terminamos ofreciéndole
un pedacito, casi siempre por pura culpa, y nos consolamos
inocentemente pensando cosas como qué tanto es tantito.
Pero, ¿cuántas veces se puede repetir esto al
día? Es posible que más de cuatro veces, y que
esas probaditas acaben convirtiéndose en una buena
ración que afectará su horario de comidas y
su digestión, provocándole gases, excremento
fétido, y estreñimiento o diarrea, además
de mal aliento y dientes con sarro y caries. Por su bien y
el tuyo no le des a tu perro dulces ni compartas tu
comida con él, pues además, tu amigo corre el
riesgo de volverse obeso y que lo afecten enfermedades cardiovasculares
graves.
¿Cuántas veces al día lo debo alimentar?
La frecuencia de la alimentación diaria de tu perro
varía de acuerdo a su edad:
De uno a tres meses de edad, tu cachorro debe comer
por lo menos cuatro veces al día.
De cuatro a siete meses de edad, debe comer tres
veces al día.
De ocho meses de edad en adelante, debe comer dos
veces al día.
ni más, ni menos.
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