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ESPECIES/EL CONEJO COMO MASCOTA |
El conejo como mascota
MVZ Miguel Angel Martínez Castillo
Según el diccionario, una mascota es cualquier persona,
animal o cosa que da suerte; es también un animal de compañía
que enriquece la vida de su dueño. Clásicamente, la
mascota preferida por el humano ha sido el perro: El mejor amigo
del hombre. Sin embargo el humano, dentro de su mismo afán
de autocomplacencia, variabilidad y sofisticación, ha integrado
a muchas otras especies como mascotas, entre las que destacan los
gatos domésticos, una gran variedad de roedores -como el
hámster, el ratón y la rata-, mustélidos -como
el hurón-, reptiles saurios como los camaleones, las lagartijas
y las iguanas-, reptiles quelónidos como las tortugas-, anfibios
-como las ranas- y lepóridos -como los conejos.
Antes de cuestionar la participación del conejo como animal
de compañía es importante recalcar que una mascota
animal no es igualmente recomendable para niños de cualquier
edad. Hasta antes de los tres años, el espíritu investigador
incipiente de los niños les indica que para conocer cómo
funcionan las cosas hay que desarticularlas. Así observamos
cómo un niño sujeta torpemente a un cachorro, a veces
lastimándolo, cómo deshoja una flor, un cuaderno,
cómo rompe una foto, cómo destruye un reloj. Empero,
tiempo después, adquiere conciencia del dolor, percibe emociones
diferentes: gratitud, gozo, compañía, complementariedad.
Es entonces cuando puede ser responsable de una mascota, pues la
cuidará, la procurará, la alimentará, la bañará.
Un niño sólo debe recibir una mascota hasta que pueda
responsabilizarse de su entorno inmediato; de esta manera la relación
niño-mascota resulta formativa, responsable y con satisfacción
mutua.
Para considerar si los conejos pueden ser buenas mascotas deben
hacerse algunas aseveraciones. El conejo es un animal de carácter
vivaz, alerta, nervioso, que generalmente ejecuta movimientos de
desplazamiento rápidos, carreras cortas, poco dispuesto al
caminar prolongado, que se agita con suma facilidad, carece de la
capacidad de sudar y boquea sin jadear, que ante ruidos o movimientos
bruscos responde escabulléndose con prontitud. Por todo esto
es una mascota que no debe verse como sustitutiva del perro, pues
con el paso de los meses va haciéndose más sedentario
y menos activo, lo que descepciona un poco a los niños que
siempre quieren que los siga y ande brincando por todos lados.
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