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ESPECIES/¡NO SON TORTUGAS NI LAGARTOS! |
¡No son tortugas ni lagartos!
(Tercera y última parte)
La cola larga de estas tortugas es nuestra mejor herramienta de
manejo. Podemos sostenerlas por la base de la cola con su cuerpo
colgando hacia abajo, de manera que no puedan usar sus patas ni
alcanzarnos con el pico. Por cierto, en numerosas ocasiones estas
tortugas desarrollan en cautiverio un carácter sumamente
dócil, pero lo pueden cambiar de la noche a la mañana,
así que no olvides que en cualquier momento puede relucir
la conducta típica de la especie.
Son más peligrosas cuando se les da de comer porque son
tan voraces que en cuanto ven a quien las alimenta lo que
saben muy bien acercarse a sus acuarios, literalmente se lanzan
a exigir su ración, de manera que dan muy buenos sustos si
una mano se aproxima más de lo debido.
Su agresividad no se limita al dueño, también muerden
y pueden matar o mutilar a otras tortugas, aún siendo de
su misma especie y sin importar que hayan vivido juntas y felices;
la armoniosa convivencia puede acabar en cualquier momento, y puede
suceder que durante sus voraces almuerzos se lleven la pata, cola
o cabeza de su compañera de acuario. Lo mejor es tener una
sola tortuga por acuario las tortugas son animales solitarios,
no requieren compañía para ser felices , si
se trata de acuarios muy amplios no hay de qué preocuparse.
Si te interesa reproducirlas, puedes ponerlas juntas por períodos
cortos, pero siempre evitando que coman juntas.
CUIDADOS Y ALIMENTACION
El resto del manejo en cautiverio es muy sencillo. Solamente requieren
un acuario de dimensiones de acuerdo al tamaño de la tortuga:
de 70 cm por 45 cm como mínimo para un adulto de talla máxima,
una altura no menor de 60 cm y la profundidad del agua puede ir
de los 30 a los 45 cm; con un sustrato de grava fina, troncos flotantes
y filtro de plataforma con cabeza de poder; un calentador con termostato
para mantener la temperatura del agua entre los 25 y 30 ° C
y un alimento balanceado para tortugas mejor conocido como tortuguetas,
que ha de proporcionarse tres veces por semana. El acuario deberá
contar de preferencia con tapa.
El filtro de plataforma deberá abarcar toda la superficie
del acuario y la cabeza de poder deberá ser grande, ya que
estas tortugas comen y defecan abundantemente. Por cierto, los cables
de la cabeza de poder y del calentador, también suelen ser
mordidos por las tortugas, así que habrá que ingeniárselas
para dejarlos fuera del alcance, ya sea mediante piedras grandes
o tubos de acrílico que impidan que los alcancen, recuerda
que son excelentes cavadoras.
Como podemos ver, no es complicado ofrecer a este tipo de tortugas
las condiciones necesarias para su manejo en cautiverio, sin embargo,
cada vez que nos preguntan si consideramos a esta especie adecuada
como mascota, la respuesta es negativa; al menos no es una mascota
para todas las personas y mucho menos para niños. Si estas
seguro que puedes darle las condiciones necesarias para su desarrollo
óptimo y que al mismo tiempo serás capaz de sobrellevar
su temperamento, adelante; si no es así, mejor no lo intentes.
Cada vez nuestro laboratorio recibe más tortugas lagarto
que no han podido ser manejadas o que se han vuelto un peligro.
No contribuyas a escribir una nueva y triste historia de una mascota
de desecho, por más grande que sea la tentación.
Biol. Amaya González Ruíz y Biol. Enrique Godínez
Cano
Laboratorio de Herpetología FESIztacala UNAM
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