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ESPECIES/¡VUELA, VUELA! |
¡Vuela, vuela!
(Tercera y última parte)
Aves como los búhos poseen adaptaciones especiales para
la cacería: tienen la mejor visión nocturna posible,
además de oídos uno más arriba que el otro
para localizar exactamente de dónde proviene el sonido. Los
búhos cuentan también con un segundo dedo oponible,
es decir que además del pulgar pueden oponer otro de sus
dedos, lo que les da una mayor firmeza en el agarre.
¡Y SON INTELIGENTES!
Muchas veces se usa la expresión cerebro de pájaro
para referirse a alguien tonto, pero esto es errado. Es otro de
los dichos sin sentido que se hacen tomando como base los animales,
las aves son muy inteligentes, capaces de hacer mapas mentales,
esto es muy claro en los patos, gansos y otras aves migratorias
que son capaces de viajar muchos kilómetros por una ruta
en especial sin perderse, también se ve en las palomas mensajeras
que siempre encuentran su camino a casa.
Además cuentan con un lenguaje complejo. Estudios científicos
han demostrado que las palomas tienen un sonido de alarma diferente
para un depredador aéreo, como un halcón, y otro para
uno terrestre, como una serpiente, una paloma que escucha el sonido
reacciona de manera adecuada para protegerse.
Los loros y pericos casi han sido exterminados por sus hermosos
plumajes y porque se les mantiene como mascota adquiriéndolos
de manera ilegal y cruel: es necesario matar a todo el grupo para
obtener una cría o son forzados a bajar de los árboles,
previamente cubiertos, a pedradas. Esto no ha impedido que hayan
ganado fama por su inteligencia y capacidad de hablar. Estudios
recientes indican que las aves pueden aprender palabras y entender
claramente su significado y se han hecho pruebas en las que un loro
es capaz de diferenciar y nombrar acertadamente texturas y materiales,
además de colores, en los mismos objetos y contar sin errores
hasta un número cercano a seis.
Las aves son uno de los grupos más diversos sobre la tierra
y deberíamos reflexionar sobre el valor de cuanto nos rodea.
No vayamos a acabar con todo, como lo hicimos con el pájaro
dodo, cazado hasta su exterminio total y ahora sólo visible
en dibujos o por un ejemplar disecado en un museo.
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