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ESPECIES/UN JERBO + UNA JERBA |
Un jerbo + una jerba = muchos jerbitos
MVZ Valeria Aguilar Sánchez.
Los
encantadores jerbos se reproducen de un modo similar al resto de
los roedores pero su comportamiento parental, o sea su comportamiento
como papás, es lo que los hace especiales y diferentes.
Para reproducir jerbos sólo se requiere un macho y una hembra,
sólo con ponerlos juntos lo demás se da solito, pero
si viven en una pequeña colonia lo más probable es
que sólo se reproduzcan un macho y una hembra, los de mayor
jerarquía, el resto del grupo ayudará a cuidar a las
crías. Son tan solidarios entre ellos en este sentido que
incluso hay casos en los que el resto de las hembras ayudan a la
madre en el parto limpiando a los pequeños recién
paridos y si dos hembras paren, las crías serán cuidadas
por ambas indistintamente.
Los jerbos pueden reproducirse desde que tienen 75 a 85 días
los machos y 65 a 85 días las hembras. Las hembras pueden
entrar en celo cada 4 a 6 días y tienen un celo postparto,
si se aparean en este período la gestación se prolongará
hasta 42 días por la lactación en la que se encuentra
la hembra.
Los jerbos pueden tener de 3 a 7 crías que nacen después
de 24 a 26 días de gestación. La madre, esto es totalmente
natural, se come la placenta y los pequeños nacen sin pelo,
con los ojos y oídos cerrados y dependen totalmente de los
cuidados de los adultos. Los jerbitos abren sus ojos entre los 15
y 17 días y para entonces ya tienen pelo, estos jerbitos
se amamantarán durante 20 a 30 días.
Los jerbos se acicalan mutuamente y por lo general el padre o una
tía se ocupan de la limpieza de las crías mientras
que la madre se encarga de amamantarlos.
El padre no debe separarse de la madre en la crianza de los pequeños
y es poco frecuente la agresión o canibalismo contra los
pequeños, sin embargo el manejo por parte de humanos excesivo
puede causar canibalismo por lo que no es muy recomendable manipularlos
cuando son muy pequeños.
Los jerbitos pueden comenzar a pasearse por la jaula desde la segunda
semana aún si no han abierto los ojos. Aunque sean lactantes
los pequeños deben tener a su alcance agua y alimento porque
empiezan a consumirlo desde las dos semanas de edad así que
se desarrollan más rápido que las crías de
ratones o hámsters pequeños.
Es muy recomendable acostumbrar a las crías a tus manos
desde pequeños poniendo semillas de girasol o alimento balanceado
en tu palma y esperar a que la tomen sin tratar de agarrarlos, esto
les dará confianza y los hará más dóciles,
será menos probable que salten de la mano y se lastimen,
sin embargo esto siempre puede ocurrir así que lo mejor es
que al manipularlos sea cerca de una mesa o una superficie que no
esté demasiado alejada por si saltan.
El sexo de las crías se puede saber por la distancia ano-genital,
ésta es mayor en los machos y posteriormente se les pigmentará
el escroto y los testículos serán prominentes.
Es verdaderamente hermoso ver la sociedad tan armoniosa de estos
pequeños animales, como comparten responsabilidades y aprenden
unos de otros. Ojalá los humanos fuéramos un poco
más jerbos...
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