Mascotas: educación para tus hijos
LAZOS AFECTIVOS
Muchas veces el maltrato o el miedo se da por falta de
información y experiencia. ¿Recuerdas algún
caso?
Sí. Hace muchos años nos regalaron un pollito,
que teníamos en una pecera grande. Había una
niña a la que le gustaban mucho los animales, pero
le daban miedo, le daba miedo el pollo y le daba asco cuidarlo.
Me dí cuenta de lo que pasaba y me acerqué a
ella para ayudarla a limpiarlo. Cuando finalmente se convirtió
en una gallina la relación entre ella y Jimena llegó
a ser muy fuerte: la cuidaba y la sacaba a pasear al jardín
todos los días; cuando Jimena entraba al ambiente la
gallina cacareaba. Era una relación preciosa.
Hacerte cargo de un ser vivo te da seguridad, porque dices:
soy capaz de hacerme cargo de alguien más indefenso
que yo.
Esto me ha tocado verlo: tuvimos una niña que estaba
viviendo una situación difícil en casa, y llegaba
muy triste a la escuela. Llevé un hamster al ambiente
y ella empezó a cuidarlo, a establecer una relación
muy fuerte con el animalito, era como su confidente, un amigo
a quien podía contarle sus cosas. Incluso los fines
de semana se lo llevaba a su casa. Aprendió a perderle
el miedo, porque jamás había tenido un animal
y al principio le temía, pero fue tanto lo que el ratoncito
la ayudó a salir del trance, que más tarde le
regalaron otros a ella. Desgraciadamente el hamster se murió.
No te imaginas la tragedia: la niña lloró mucho,
le hizo su tumbita y le puso flores; yo la acompañé
y me mantuve a su lado, nada más fui con ella porque
sentí que el duelo sólo era de ella. Recuerdo
que pasaba el tiempo y ella seguía yendo a ponerle
flores al ratoncito.
|