Mascotas: educación para tus hijos
LA INTEGRACION AL GRUPO
¿Qué preparación necesitas para introducir
un animal al ambiente?
Como adulto lo primero es tener un objetivo claro, saber
qué persigues con ello. Cuando el animal llega al ambiente
haces la presentación del animal en el círculo
conversación de grupo y hablas un poco
sobre el animal, sin dar toda la información. Después
viene el debate sobre el nombre: el niño siempre pone
nombres, es la primera forma de relacionarse con el animal.
Siempre se arma una gran discusión por el nombre, y
las características que deciden al niño a ponerle
nombre no están relacionadas con su forma física,
sino con su manera de ser; esto es parte de la relación
tan fuerte que establece el niño con la mascota.
Después viene la investigación sobre los cuidados
que necesita y los alimentos que puede tomar, platicamos si
le gustaría comer siempre lo mismo o no, y van descubriendo
poco a poco qué le gusta a ese animalito en particular.
En el ambiente hemos tenido tortugas, peces, hamsters y periquitos
australianos.
Al niño hay que enseñarle a cuidar a su animal
porque no sabe hacerlo, no puedes decirle: cuida al animal
o dale de comer y dejarlo solo. El niño necesita
hacer una investigación y saber cómo va alimentar
a su animal, si necesita tiempo de sol o si necesita sacarlo
un tiempo de su jaula para que no se vuelva agresivo. Tienes
que trabajar mucho esta preparación con el niño
y ya después, poco a poco, vas acercándolo a
los animales.
El hamster, por ejemplo, es curiosísimo, porque se
relaciona con los niños a través del olfato:
va olfateando y cuando reconoce el olor de los niños
se tranquiliza, deja que lo carguen y que jueguen con él.
Pero si entre los niños hay uno que lo maltrata constantemente,
el animal lo reconoce y se esconde temeroso en un rincón,
y cuando alguien siente miedo agrede, porque sabe que van
a atacarlo. Esto también nos ha sucedido.
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