Identifícalo por el arnés
Entrevista al profesor Valente Muñiz invidente-
Segunda parte
La Ley permite la entrada de perros guía al transporte y
a los lugares públicos. Sin embargo, en la ciudad de México
no estamos acostumbrados a su presencia. Veamos cuál ha sido
la experiencia del profesor Valente Muñíz después
de dos años de desplazarse por la cuidad acompañado
sólo de su perro Lorié.
Empezamos esta segunda parte con la opinión de la señora
Muníz, mamá de Valente, quien junto con él
nos recibió amablemente en su casa.
¿Cuál ha sido el principal obstáculo para
desplazrse con Lorié en la ciudad?
Mamá de Valente. El mayor problema ha sido con los
taxistas. La verdad a veces me acuerdo que tienen un 10 de mayo
por ahí, si, discúlpenme, a veces me sacan de mis
casillas. Simplemente hace unos días, no le exagero, paramos
como tres o cuatro taxis y un señor que estaba observando
se acercó y dijo: "Qué barbaridad, estos individuos
no tienen conciencia ¡no les vayan a manchar su carro!"
Tienen miedo que el perro los muerda. Yo siempre les digo: "¡No
muerde! Es más fácil que los muerda yo."
¿Ha tenido otro tipo de problemas?
Valente. Hace algunos años sí había
problemas, pero últimamente no. Es más, ahora nos
permiten el acceso gratuito al metro por la puerta de empleados,
e inclusive en algunas estaciones el personal nos da apoyo. Me he
llegado a encontrar sobre todo mujeres policías que me acompañan
hasta el andén o del andén a la salida del metro.
Creo que por ese lado hemos ganado; bueno también depende
del personal porque de repente por ahí llega el que dice:
"en el artículo 14 dice que está prohibido el
acceso con animales". Y yo contesto: "pues sí,
pero éste es un perro guía y usted puede identificarlo
por el arnés."
¿Qué respuesta ha tenido de la gente al subir a
transportes públicos? ¿Qué dice la gente a su
alrededor?
Valente. Hay personas que lo aceptan a uno e inclusive se
crea un ambiente más amigable, la gente actúa normal
y habla bonito del perro. El tema de la plática siempre es
¿cómo se llama el perro? y no falta el
comentario de "yo tenía un perro así o asado".
Sin embargo también hay gente no acostumbrada a vivir con
animales que critica ofensivamente, algunos llegan a decir: "¡mira,
ese animal con otro animal!" o "¡cómo es posible
que dejen subir perros! no se conforman con tanto salvaje",
como esos detalles hay miles, pero siempre hay personas que me defienden,
yo no tengo que pelear, y les contestan: "aprende más
el perro que tú porque no viene molestando, en cambio tú,
mira lo que vienes haciendo" o "el perro es más
educado que tú". Pasa de todo, pero en la actualidad
hay más aceptación.
Donde se dan más problemas es en oficinas públicas
o de gobierno. A veces quieren que deje a mi perro en la puerta
y que pase yo solo. Cuando me sucede les digo: "¡Pues
cómo cree! ¿Quién me va a llevar?" Me responden
que está prohibido pasar con el perro y yo insisto en que
es un perro guía y puede identificársele por el arnés.
Si se ponen difíciles tengo que pedirles que pregunten a
su jefe si puedo entrar con el perro, en ocasiones tiene que ir
el jefe o la jefa a ver si es cierto y los que tienen un poquito
de cultura sí me dejan pasar.
¿No tienen alguna credencial o identificación de
Guíame?
Valente. No, porque apenas estamos iniciando y nos estamos
dando a conocer. El arnés trae el símbolo de Mira,
tal vez no es tan evidente, pero al ver el arnés en el perro
es lógico que las personas lo identifiquen como perro guía.
¿Ha tenido problemas en restaurantes, centros sociales
u otros lugares?
Valente. En la mayoría de los restaurantes nos han
dejado pasar. Al llegar, algunas personas no nos ven con muy buenos
ojos, pero al ver que el perro se acomoda bajo la mesa o a un lado
ya no hay ningún problema. En algunos sitios me preguntan:
"¿Le damos lugar también al perro?"
¿Obtiene descuentos en alguna clínica veterinaria
que apoye el proyecto de Guíame?
Valente. No nos cobran, ni la atención médica,
ni las vacunas, salvo que haya una cosa en especial cobran el material.
Guíame ha ido logrando que no nos cobren las consultas.
A Lorié le dan atención gratuita en la Facultad de
Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM y en la clínica
del MVZ Carlos García Alcazar.
La próxima semana presentaremos la tercera y última
parte de esta entrevista, en la cual el profesor Muñiz nos
habla de los antecedentes del proyecto para formar perros guías
en México y lo mucho que queda por hacer. Sigamos de cerca
este proyecto, informémonos, Guíame necesita
del apoyo de cada uno de nosotros porque como dice Valente Muñíz:
"Si es posible para mí, también lo es para las
cien mil personas invidentes de México".
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