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Niños y perros de la calle: un vínculo
muy fuerte de compañía, amistad, amor y comprensión.
(Tercera y última parte)
Platicando con un trabajador social de calle me pude percatar
de otras necesidades de los niños:
-Dentro de su circulo de agresividad y problemas psicológicos
¿cómo ves tú la relación del perro
con el niño?
-"El perro es un compañero fiel, ya que cuando
los chavos se quedan solos en los puntos, esperando tal vez
a sus compañeros de calle que se van a charolear o
a pedir dinero, a buscar comida, o incluso a conseguir drogas,
el perro es el único compañero. La pérdida
de un perro es muy dolorosa porque llega a ser un gran amigo.
En una ocasión invitamos a un grupo de niños
a comer y al cine y uno de ellos prefirió quedarse
a cuidar a una perra que había parido una camada días
atrás. Aunque los demás le decían que
fuera, él no hizo, prefirió quedarse. De hecho
en algunas visitas si el perro no iba con nosotros y se quedaba
en el punto, el chavo más encariñado con él
no se movía del lugar tampoco."
-¿Qué tan cierto es que comparten drogas con
el perro?
-"Bueno, realmente es como un juego, porque cuando los
niños están fumando marihuana se dan el toque,
agarran al perro y directamente en el hocico del animal sueltan
el humo, y el perro lo llega a inhalar. De igual manera cuando
utilizan cemento o solventes se los ponen al perro y llegan
a pensar que el perro se está poniendo chido,
y así el perro es de la banda.
El perro les da seguridad, porque les sirve como una alarma
que avisa cuando se acerca alguien al lugar donde habitan,
puede ser la policía o alguien que busque pelea. Incluso
cuando se acerca un extraño al chavo, el perro ladra
hasta que el niño le dice: tranquilo. Los
perros los protegen, además el estar todo el día
o toda la noche juntos crea otros lazos afectivos entre ellos.
Llegan a compartir juegos violentos, hoy por ejemplo un chavo
le jalaba la cola al perro y éste ladraba enojado,
y nada más veía que se descuidaba le volvía
a jalar la cola. De la misma manera el perro veía a
qué hora el chavo se descuidaba para morderlo jugando.
También pueden compartir enfermedades, ya que comparten
el espacio, cobija o algún colchón. Hay lugares
muy sucios donde se quedan hasta las pulgas, o sea al perro
le dan de comer de su misma mano, el perro les lame la mano
y sin lavarse se llevan ellos el bocado a la boca.
Encuentran mucha identificación con los perros, no
es tanto el que canalicen su falta de amor o sus problemas
con el perro, sino que piensen que tienen una vida de perro,
y si somos honestos es muy semejante. Es más fácil
que ellos demuestren sus problemas con alguien como nosotros,
alguien en quien ellos vean autoridad.
No llega a haber peleas por el perro dentro del grupo ya
que el perro siempre tiene preferencia por alguno en especial
e inclusive jala siempre con todos, aunque uno del grupo se
preocupa más por atender al perro, que no se moje,
que coma, atenderlo si se peleó y quedó herido,
y esto lo entiende el perro porque llega a identificar el
olor característico de cada chavo."
-¿Crees que dan la vida por sus perros?
-"Llegan a arriesgar su vida tal vez metiéndose
en las peleas del perro, pero no darla totalmente por el perro.
Ellos educan a sus perros y la gente que educa a un perro
puede hacerlo todo. El perro aprende a quién morder
y a quién no, sabe cuándo debe tomar comida
y cuándo no, dónde orinar o defecar, tienen
una educación a su manera. O sea si un chavo está
comiendo y el perro se acerca y le quiere quitar el pedazo
sabe que de un golpe el chavo lo va a quitar y le dirá:
"acércate hasta que yo te diga", o "no
orines dentro, salte", aunque el lugar apeste a orines.
Siempre hay un perro con ellos, puede llegar a haber un par
o más pero no hay un lugar donde no haya perro con
los niños."
-Para ti, ¿qué es el perro de la calle con
el niño de la calle?
-"Se buscan mutuamente por compañía, el
niño es un buen proveedor de comida, el perro recibe
todo lo que ellos tiran. El perro se acerca porque recibe
cariño de los niños. El perro también
busca calor también porque no es lo mismo dormir solo
que tapado con una cobija o en bolita con el niño.
No hay zonas determinadas donde estén los niños
con los perros, pero es más común cerca de los
mercados, porque hay mayor facilidad de conseguir alimento.
Están donde haya mayor movimiento, mayor comercio,
aunque no duerman ahí.
Lo que el niño no recibe se lo da al perro o al revés
lo que él recibió se lo da al perro, depende
de la personalidad del chavo. Algunos sí llegan a agredir
mucho al perro, pero aunque lo agreda el perro se queda siempre
ahí."
La relación de los niños con los perros en
la calle crea un vínculo muy fuerte en donde la miseria,
el hambre y el frío no impiden que sean amigos.
Agradezco todas las facilidades otorgadas por la Casa
Alianza, en especial a Elena Ramos, a Rickie Drigalsky, a
Rafael y a todos los niños por contarme sus historias.
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