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Servidores caninos en la tragedia norteamericana
En
las notas periodísticas sobre la tragedia norteamericana
de los últimos días encontramos salpicados aquí
y allá los recuentos de las participaciones de perros
de servicio. En ellas destacan los perros de búsqueda
y rescate y los detectores de bombas. Sin embargo la primera
noticia en la que aparecieron perros fue el reporte sobre
una persona ciega que se encontraba en una de las Torres Gemelas
y se salvó gracias a otra persona y a su lazarillo
que no perdió nunca el control para llevarla hasta
la salida.
CBS News reportó que pocas horas después del
ataque al World Trade Center los mejores rescatistas del mundo
trabajaban entre los escombros de esos edificios para encontrar
primero a las personas todavía con vida, entre ellos
se encontraban perros de búsqueda y rescate y sus manejadores.
El fino olfato de estos perros y su capacidad auditiva incrementa
de manera considerable las posibilidades de salvar vidas.
Los perros de búsqueda y rescate están entrenados
no sólo para reconocer el olor de los humanos y percibir
finas vibraciones, sino para buscar incesantemente bajo condiciones
riesgosas sin ser distraídos por explosiones, sirenas
o comida y agua hasta que su manejador les de la orden de
parar.
Se movilizaron los equipos de rescate de todo el país,
especialmente de Los Angeles, California, así como
los cuatro equipos del Pentágono y los ocho de la ciudad
de Nueva York. Estos últimos están formados
por 60 personas, incluyendo a dos perros y sus manejadores.
Los perros que participaron en la búsqueda eran de
razas cazadoras como labrador retriever, cobrador
dorado y border collie. El tiempo nublado sobre
la ciudad favoreció el olfateo, ya que el clima caliente
puede hacer que los olores suban y se mezclen dificultando
la labor de los perros. Hasta ahora las agencias noticiosas
no han reportado cuántas vidas fueron salvadas y cuántas
personas rescatadas gracias a la ayuda de estos animales.
Por otro lado, ante la amenaza de más ataques terroristas,
las autoridades han extremado precauciones y los perros entrenados
para detectar bombas están más activos que nunca
registrando todos los edificios públicos y gubernamentales,
aeropuertos y centros de reuniones masivas como el auditorio
donde se llevó a cabo el concurso Miss América
el pasado 23 de septiembre.
El uso de perros entrenados es un viejo método de
detección de bombas y resulta tan bueno o mejor que
las últimas y más sofisticadas tecnologías.
Estos perros especiales, llamados unidades K-9, han sido entrenados
para reconocer los olores de los químicos utilizados
en las bombas como el nitrato de amonio. Son increíblemente
rápidos y precisos, un K-9 ladra ante un bolsa o paquete
sospechoso, alertando a su compañero humano que ese
objeto necesita ser investigado.
En la armada norteamericana hay alrededor de 1800 perros
en servicio, la mayoría pastor alemán
y belga malinois entrenados para explorar, registrar
construcciones y atacar cuando se les ordena. Cabe mencionar
que los ciudadanos norteamericanos reconocen el valor del
trabajo de estos perros y abogan por ellos. Hasta hace unos
años los perros que terminaban su servicio, aproximadamente
200 al año, eran dormidos para siempre, no había
posibilidad de adoptarlos porque la armada era legalmente
responsable si el perro atacaba a alguien. En 1997 el Presidente
Clinton presentó una ley, respaldada por diversas organizaciones
humanitarias y protectoras de animales, en la que se aseguraba
un retiro digno para estos servidores caninos, pero por alguna
extraña razón sólo a los perros de la
DEA se les permite ese retiro humanitario.
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