|
Picasso y los perros de su taller
Brigitte Dijon
Traducción: Mercedes Esteva
Los
perros fueron sus compañeros y socios tanto en su obra
como en su vida privada. Picasso no sólo dibujaba y
pintaba a sus perros, sino que algunos de los personajes de
sus cuadros tenían una semejanza asombrosa con el perro
favorito del momento. No se comportaba como un "papá
perro" ni como un dueño autoritario. Su relación
con ellos era intuitiva, lacónica y similar a las relaciones
de los animales entre sí. Sus perros gozaban de la
mayor autonomía, el pintor les dejaba libre acceso
a su taller, les tenía plena confianza.
Un óleo de 1895 es el retrato de su primer perro,
Clipper.
En París en 1904, deja muchos dibujos de sus perros
Feo y Frica. Frica, perra pachona mezcla de español
bretón y pastor alemán, se convirtió
en su favorita. Cincuenta años más tarde Picasso
se acordaba con emoción de Frica y de su muerte.
El perro de Picasso más conocido es Kasbek, un labrador
afgano, vedette de su taller, que tenía
una dignidad oriental somnolienta a la par que una súbita
vivacidad cuando despertaba de repente. Perro extraño
que alargaba su flaco cuerpo y sus interminables patas en
una actitud escultural. Podía tomar posturas tan extraordinarias
que hacían pensar en cualquier cosa menos en un perro.¿No
se parecía más bien a un gran pez o a un langostino
gigante? El perfil fino y alargado de Kasbek influenció
los retratos de su dueño, pues este perfil se encuentra
entre las cabezas humanas inventadas por Picasso. Kasbek y
otro perro, Dora Maar, fueron sus principales modelos en los
años 40/49.
En 1949, el boxer Yan reemplazó a Kasbek. En
sus cuadros y dibujos se ve el hocico aplastado de Yan reflejado
en las caras de sus niños. Muy inquieto, bastaba con
fingir que se le arrojaba un guijarro delante de la nariz
para realizar un boceto. Yan adoraba orinarse sobre las estatuas
de bronce que adornaban la escalera de "La California"
en Cannes. Picasso consideraba que ese líquido joven
daba al bronce una pátina y un color incomparables.
El teckel Loump alegró a Yan y a Picasso hacia
1957. Yan y Loump jugaban juntos y se revolcaban por el suelo
en medio de platos, cerámicas y cuadros sin causar
estragos. Loump está representado en el tema "Las
meninas de Velásquez" pintado por Picasso.
El soberbio dálmata Perro vino a enriquecer
la tropa y andaba por todas partes. Picasso se las arreglaba
más que bien cuando le era necesario moverse a alguna
parte. Perro quedó representado en su cuadro "Composición
de un dálmata".
Esta es una aportación para la comunidad de Mascotanet
de nuestros amigos de www.frenchtoutou.com
, un interesante canal de mascotas francés. En especial
agradecemos a Brigitte Dijon, la editora de Frechtoutou, quien
además ha escrito este artículo. ¡Bonjour
Francia, bonjour Brigitte!
|