Perros-escucha para sordos
MVZ Ana María Berruecos Vila
Una aportación de la revista Perros pura sangre
INTRODUCCION
A la pregunta ¿Qué estudiaste? Nadie se esperaba
esta respuesta: medicina veterinaria y zootecnia. ¿Cómo
es que un médico veterinario zootecnista da clase en
la institución para sordos? Y así empezó
el gran reto de demostrar que un veterinario puede involucrarse
en cualquier área, dada la preparación y la
dedicación que se necesita para obtener ese título.
No puedo negar que para involucrarme en ese proyecto existió
un factor familiar puesto que mi abuelo Pedro fue el fundador
de la primera escuela para sordos en México y América
Latina, hace casi 50 años. Tampoco puedo dejar de olvidar
que gracias al Dr. Payró, quien me becó para
asistir al congreso El hombre y los animales de compañía:
beneficios para la salud, conocí por primera vez
a un perro escucha. Creo que es importante mencionar todo
esto ya que NUNCA me hubiera imaginado que mi carrera iba
a estar enfocada a esta área. Es más creo que
el Dr. Payró JAMAS se lo hubiera imaginado. Con esta
plática me gustaría, de alguna manera, transmitir
a todo el auditorio, el maravilloso mundo que he ido descubriendo
y a lo que me he tenido que enfrentar para lograr los avances
que hasta ahora hemos conseguido en este proyecto.
EL PERRO: CONCIENCIA AUDITIVA DEL SORDO
Si bien desde 1993 descubrí al primer perro escucha,
no fue hasta 1995 que realmente empecé a trabajar en
este proyecto, como parte de mi servicio social. SERVICIO
SOCIAL: Quería realmente aportar algo a la comunidad
mexicana, a cambio de todo lo que la UNAM y la FMVZ me habían
dado. Después de tres intentos por irme al campo, se
me presentó esta oportunidad. Pero para convencer a
la dirección del IMAL, tuve que demostrar que este
proyecto iba a ser algo serio, no podía permitirme
hacer algo a medias porque el IMAL daría a cambio su
prestigio y experiencia en atención al sordo. Desde
agosto de 1995, me di entonces a la tarea de recabar información
sobre este tipo de proyectos. Las cartas que envié
al extranjero fueron innumerables, por suerte una llegó
a manos de la Sra. Martha Foss, Directora de la Hearing
Dogs International, en Estados Unidos y otra a manos del
señor Anthony Blunt, Director de la Hearing Dogs
for Deaf People en Inglaterra. Su apoyo e interés
han sido especiales para este proyecto. A medida que iba investigando,
me fui dando cuenta de la importancia e impacto que este programa
podía tener en nuestro país.
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