Maneki Neiko o el gato que saluda
(Segunda y última parte)
La segunda leyenda es más bien un acontecimiento conocido.
Esta historia se relaciona con el templo de Gotukuji, de la secta
Sodo de los budistas Zen. En el patio de dicho templo se venden
figuras de gatos con la mano levantada. Los visitantes los compran
y los regalan a sus amigos o familiares cuando abren un negocio
o contraen matrimonio. Se cree que traen muy buena suerte a quienes
reciben tal obsequio.
La costumbre data del año 1640, cuando un señor feudal
obedeció al llamado de un gato de este templo para entrar
y visitarlo. De esta manera, él y su comitiva se salvaron
de morir fulminados por un rayo. El señor feudal mandó
renovar el templo y alimentar bien a sus gatos.
Es interesante añadir que en los templos budistas siempre
hay gatos para cuidar del peligro de las ratas. Los monjes también
consideran a los gatos como un buen ejemplo para meditar por su
tranquilidad y las posiciones que adoptan, además de su ronroneo.
Por lo general estos gatos son blancos porque este es el color vinculado
a la pureza. ¿Interesante no crees?
La doctora Irene Joyce Blank Hamer ha dedicado su vida al estudio
y la práctica de la medicina veterinaria y ha hecho extensas
investigaciones sobre perros y gatos que encontramos plasmadas en
diversos libros.
Mascotanet agradece a la doctora Irene Joyce su aprobación
para publicar y hacerte llegar el artículo "Maneki Neiko
o gato que saluda" tomada de su libro:
BLANK Hamer, Irene. Nuestro Gato. Editorial Trillas.
México 1995.
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