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| GATOS/BUENAS
RAZONES PARA ATACAR |
Buenas razones para atacar
MVZ Cecilia Vignau Ruiz
Hambre,
dolor, porque su madre o su dueño le enseñó,
manejo inadecuado, son algunas razones que motivan la agresividad
en los gatos, animales que por más extraños que nos
parezcan, rara vez atacan sin un buen motivo.
¡TENGO HAMBRE!
Si tu gato es de esos que estando frente a la comida
gruñe, necesitas hacer un cambio en la manera de administrar
el alimento. Aumenta el número de comidas de dos a
tres- si le das de comer una vez al día, pero no aumentes
la cantidad de alimento, únicamente divide en tres porciones
la ración diaria recomendada para tu gato. Pero si tu gato
es extremadamente agresivo déjale croquetas con libre acceso,
para disminuir la ansiedad ocasionada por la privación del
alimento; si decides hacer esto, no le proporciones enormes cantidades,
ni complementes el alimento con otras cosas pues después
tendrás otro problema que resolver: la obesidad.
Cuando se trata de un hogar en que conviven varios
gatos, este tipo de problemas suelen ser más frecuentes pues
hay una competencia por la comida. En estos casos lo recomendable
es alimentarlos por separado para evitar las riñas entre
ellos; procura que cada uno tenga su propio plato de comida y no
permitas que los usen indistintamente, a la larga sabrán
que no hay necesidad de competir por el alimento.
¡UY, ME DUELE!
El tipo de agresividad por dolor generalmente es
provocado por el propio dueño cuando golpea o castiga al
gato. También se puede producir al momento de cepillarlos
- sobre todo a los gatos de pelo largo- , cortarles las
uñas, limpiar sus dientes o realizar cualquier tipo de manejo
que lo incomode o lastime.
Evita que el momento del cepillado, que podría
ser agradable para ambos, se convierta en una tortura. Para no lastimarlo,
lo mejor es cepillarlo diariamente y por zonas, así no prolongarás
por mucho tiempo la sesión; además, es más
sencillo mantener en buen estado el pelo de un gato mientras más
a menudo lo cepilles.
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