   |
| GATOS/COMUNICACION
CON TU GATO |
Comunicación con tu gato
MVZ Esaú Pérez Herrera
Comunicar es influir en el comportamiento ajeno. Es transmitir
informaciones, estímulos, emociones, etcétera. ¿Cómo
comunica el gato? ¿Cómo comunica el ser humano?
COMUNICACION CON LA VOZ
El ser humano ha desarrollado el uso de palabras y la asociación
de estas palabras en frases; es lo que llamamos la comunicación
verbal. El gato no habla y no hablará jamás; no tiene
la laringe adaptada para hacerlo.
¿Comprende el lenguaje verbal?
Muy mal, a lo más, percibe algunas palabras y símbolos
a los cuales asocia una situación, un comportamiento, una
satisfacción, un placer, "comer", "no",
"ven", etcétera. Quizá también comprende
una docena de palabras.
El lenguaje verbal también se acompaña de una melodía
de sonidos: la entonación y el ritmo también aportan
otras informaciones sobre la emoción de aquel que habla.
Se han grabado gritos de bebés, si el entorno es perturbador,
estos gritos son ricos en altas frecuencias. Los adultos que oyen
estas grabaciones se perturban; los gatos maúllan de inquietud.
La información es transmitida sin palabras. Esta comunicación
vocal que acompaña las palabras ha sido llamada paraverbal.
Cuando el hombre habla, su rostro y sus brazos son animados por
movimientos; el hombre habla tanto con las manos como con la boca.
El cuerpo participa en la comunicación. Estos gestos y posturas
que acompañan a las palabras son llamados coverbales.
Para el gato, el coverbal y el paraverbal tienen prioridad sobre
el verbal, en palabras simples, simples, que importa lo que le contemos,
todo está en la forma de decirlo. Por lo tanto es imposible
mentir a nuestro gato. No es posible esconderle nuestros miedos
o nuestra ira, nuestra tristeza o nuestra alegría.
|
|
"ES IMPOSIBLE MENTIR A NUESTRO GATO. NO ES POSIBLE ESCONDERLE
NUESTROS MIEDOS O NUESTRA IRA, NUESTRA TRISTEZA O NUESTRA ALEGRÍA"
|
El gato emite sonidos modulados: los más conocidos son los
ronroneos, los maullidos y los bufidos. Son las palabras del gato
y tienen una significación bastante precisa, sobre todo en
su tonalidad paraverbal-; en caso de duda sobre su sentido,
las posturas coverbales- están asociadas.
Los ronroneos están asociados al placer, pero también
a la ansiedad con inmovilidad inhibición. Se ha emitido
la siguiente hipótesis: en caso de ansiedad, el gato emite
ronroneos más para sí mismo, para tranquilizarse o
reconfortarse, que para nosotros. El gato, a veces, ronronea ante
la proximidad de la muerte.
El maullido es una llamada, una demanda. Según la tonalidad,
como un susurro o como una protesta. Los sonidos de fuerte intensidad
son de dos tipos: Los primeros acompañan el acoplamiento;
se parecen al llanto de los recién nacidos. Los segundos,
son manifestaciones de emoción; miedo o cólera, a
menudo los dos a la vez. El gato bufa y gruñe, en este caso
¡no se fíe!
Las vocalizaciones del gato joven llegan a su punto culminante
hacia la edad de seis a nueve semanas. En condiciones naturales,
éstas se atenúan progresivamente. En un entorno humano,
verbal y ruidoso, se mantienen en un nivel relativamente elevado.
En caso de recompensa, se intensifican. En caso de castigo se atenúan.
¿Cuál es una recompensa atenuada?
Responder al gato, alimentarlo ante los maullidos de demanda, hacerlo
entrar o salir ante los maullidos exigentes, etcétera.
¿Cuál es su castigo adecuado?
No recompensar a su gato, no hacerle caso es un castigo; un chorro
de agua es a menudo una forma eficaz.
El gato doméstico es infantil. La selección ha permitido
preservar estas características juveniles que hacen del gato
un ser juguetón y curioso; las vocalizaciones, otra característica
infantil, han sido también conservadas.
Siguiente
|