| |
   |
| GATOS/SI
TU GATO TE ATACA... |
Si tu gato te ataca...
(Segunda parte...)
Hasta ahora no existe una explicación certera de esta conducta,
pero existe la hipótesis que el gato, durante esos momentos
placenteros, dormita en tu regazo y al despertar repentinamente
se siente momentáneamente desubicado, confuso con el entorno
y el contacto físico que lo hace sentir amenazado y confinado
a un espacio reducido: tu regazo y tus manos.
En este tipo de casos, lo recomendable es no sobrepasar el límite
de tolerancia del gato sensible. Si tu gato muestra esta conducta
toma el tiempo para saber exactamente a partir de qué momento
comienza a ser agresivo y si descubres que tolera diez minutos de
caricias, por ejemplo, la siguiente vez que se suba a tus piernas
acarícialo sólo por cinco minutos, jamás rebases
este tiempo y permítele que permanezca sobre ti el tiempo
que desee. Mover la cola es un claro signo de impaciencia o incomodidad,
en ocasiones a esto lo acompaña un ligero estremecimiento
o tremor de la piel del dorso, cuando ocurra esto ¡manos quietas!
Ahora, si de plano tienes un gato que nada más no soporta
las caricias, debes ser paciente y no tratar si quiera de tocarlo
cuando se acerca o sube a tus piernas, sólo permítele
estar donde él desea; pasado un tiempo, cuando veas que está
cómodo y se siente seguro, coloca tu mano cerca de él.
Haz esto cada vez que esté en tu regazo, puedes acariciarlo
una sola vez, pero hablándole de manera afectuosa para que
conozca tus intenciones, es mejor que vayas poco a poco y que siempre
termines tú la sesión de caricias, para que lo dejes
deseando más de tus demostraciones de afecto. Obtendrás
mejores resultados mientras menos apresures las cosas. Deberás
ser paciente pues este proceso puede tomar inclusive meses, pero
la recompensa será un gato cariñoso, apegado a ti
y a tus mimos.
JUEGO AGRESIVO O MANITAS CALIENTES
El juego permite a los gatitos desarrollar sus habilidades predatorias,
porque practican la captura, el acecho y la emboscada. Un error
común que cometen los dueños es alentarlos a que muerdan
las manos o los dedos mientras juegan. No es lo mismo cuando se
trata de un cachorro que de un gato adulto, que nos puede causar
daño con sus afilados dientes a medida que va aumentando
su fuerza y su tamaño, por eso esta es una conducta que jamás
debemos alimentar en nuestro gatito.
Siguiente
|
|
|
|
|
|