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Kinder gaten o lo que debe saber toda madre felina
(Tercera y última parte)
CAMINITO DE LA ESCUELA
Desarrollar en sus cachorros el instinto de cacería es la
principal labor a la que se abocan las madres, esa es la herramienta
principal para asegurar la supervivencia de los gatos cuando se
enfrenten a la vida, lejos del abrigo de la madre. La gata comienza
ofreciendo trozos de carne de sus propias presas. Esto lo hace a
partir de las dos semanas de edad de los gatos y posiblemente poco
tiempo después les lleve una presa muerta para que jueguen
con ella y tengan su primer contacto con alimento vivo. Esta conducta
también se observa en las hembras de casa, cuando son buenas
cazadoras.
HIJOS MIOS, ESTO ES UNA PRESA
Cuando los gatitos tienen entre seis y ocho semanas su madre les
presentará una presa viva, que podría ser un ratón
o una lagartija, que seguramente saldrá ilesa de los torpes
zarpazos de los cachorros.
La enseñanza de la madre es muy variada, pues no sólo
se preocupa porque aprendan a cazar, según el medio en el
que se desarrollen escogerá las destrezas que deben realizar
los gatitos, la madre les mostrará con suma paciencia y dedicación
diferentes habilidades como librar un determinado obstáculo,
abrir una puerta, o utilizar la caja de arena. La conducta materna
idónea no consiste en el refuerzo de conductas instintivas,
es más bien la culminación de toda una gama de complejas
habilidades aprendidas antes y después de parir. Cuando una
madre no llena estas expectativas, generalmente se debe a la influencia
del hombre, por una combinación de destete prematuro, y una
mala selección genética. La mayoría de las
hembras llegan a ser buenas madres, y aprenden las lecciones recibidas
en su primera camada.
LA SEPARACION
La edad recomendada para separar a los gatitos de la madre es alrededor
de seis a ocho semanas de edad, pues se ha observado que es menos
traumático para la madre desprenderse de sus crías
cuando tienen esta edad. De cualquier manera es bueno saber que
esto no significa que la madre sea indiferente a esta situación,
de hecho los buscará durante uno o varios días. Pero
la naturaleza es sabia, y afortunadamente el sufrimiento no se prolonga.
De hecho, hasta la madre más dedicada, es incapaz de reconocer
a sus propios hijos si se los retiran y luego los vuelve a ver pasado
cierto tiempo, pudiendo incluso atacarlos. Esto sin embargo es diferente
cuando las gatas permanecen con sus gatitos. Estas seguirán
mostrando una conducta maternal cuando ya son bastante grandes.
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