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Kinder gaten o lo que debe saber toda madre felina
MVZ Cecilia Vignau Ruiz.
Enseñar
a los pequeños las reglas básicas de convivencia y
supervivencia felina, por ejemplo no tomar la presa ajena, prescindir
de la leche materna e independizarse, son las cosas que todas las
mamás gatas deben mostrar a sus críos. Conoce esta
vez lo que aprendió tu gato en su jardín de gatitos.
A partir de las dos semanas de edad, los gatitos ya tienen los
ojos abiertos y todos sus sentidos están por completo desarrollados.
Llegado este momento, comienzan a mostrar cierta independencia y,
del mismo modo, la respuesta de la madre hacia sus críos
se modifica. Durante la tercera y cuarta semana de edad intentarán
seguir a la madre cuando ésta abandone el nido, lo que hará
cada vez con mayor frecuencia, hasta llegar a un punto en que dedique
únicamente un 20 por ciento de su tiempo para amamantarlos.
De hecho ahora, cuando regrese al nido, en lugar de colocarse en
el medio de los cachorros simplemente permanecerá a un lado
y ellos son quienes se acercan por iniciativa propia para alimentarse.
El movimiento dentro y fuera del nido es mayor, por su parte la
gata, al no poder mantenerlos a todos en un mismo lugar, opta por
un sitio estratégico que normalmente es elevado para tener
desde ahí una amplia visión y dominar así cada
uno de los movimientos de los miembros de la camada. Cuando uno
de los cachorros se aleje demasiado o se pierda momentáneamente
de su vista, puede re ubicarlo rápidamente y llamarlo para
que acuda a su encuentro. Se cree que la madre utiliza un sonido
diferente para llamar a cada gatito, también existen pruebas
que las gatas son capaces de diferenciar a cada uno de sus hijos
por su maullido.
Después de las tres o cuatro semanas de nacidos, la madre
busca cambiar a los cachorros a un nuevo nido, los motivos se dice
que son la falta de espacio o simplemente porque ya no se siente
segura o protegida en el lugar hasta el momento ocupado. Cuando
se trata de una gata en estado silvestre, la búsqueda del
nuevo plantel está supeditada a la disponibilidad de alimento,
que en este caso serían presas vivas. Podríamos pensar
que las gatas caseras no tendrían necesidad de buscar un
nuevo sitio puesto que no tienen que buscar alimento, sin embargo
esto no es así, aún cuando no falte el alimento o
que los cachorros no corran ningún peligro, la gata de cualquier
modo tiene la necesidad imperiosa de buscar un nuevo nido.
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