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| GATOS/TERAPIA
PARA GATOS Y SUS DUEÑOS |
Terapia para gatos y sus dueños
(Segunda y últia parte)
¡AL DIVAN!
La terapia consistió básicamente en hacer que ella
sintiera que la nueva casa también le pertenecía,
tenía que obligarla a salir de su eterno escondite. Para
lograrlo me sugirieron esparcir comida en varios lugares de la casa,
con el objeto de que ella tuviera que inspeccionar la casa en busca
de la suculenta recompensa; además, yo debía jugar
con ella por lo menos dos veces al día, pero de manera interactiva,
es decir, con juguetes que la obligaran a seguirme como arrastrar
un cordel, no se trataba sólo de mantenerla entretenida,
sino de que se sintiera acompañada por mí.
Empecé a ver pequeños progresos conforme transcurrirían
los días: Adela empezó a dejar su tablita de salvación,
que era la parte superior del refrigerador, y comenzó a explorar
la casa en su totalidad, después buscó los mejores
lugares para tomar el sol, y su comportamiento se fue normalizando
en general, excepto la destrucción de mis prendas de vestir.
Entonces decidí adoptar a Nina, una preciosa gata que parece
pantera negra, que ha resultado ser un terremoto en nuestras vidas.
Adela no termina de aceptarla, pues los juegos, retozos y destrozos
de Nina parecen no tener fin y esa energía interminable,
es algo que Adela no comparte, pero por lo pronto nos resolvió
a ambas el problema de la compañía. Mis suéteres
ya están intactos, y Adela encontró en Nina una incansable
compañera con quien distraerse.
En fin, que mi caso parece ser bastante común cuando los
dueños de gatos tienen cambios importantes en sus vidas.
Lo más importante es que los problemas de comportamiento
en los gatos tienen solución, siempre que nos enfoquemos
en el origen real del problema y nos deshagamos de esas erróneas
nociones preconcebidas acerca de lo que son los gatos.
¿QUE PUEDES HACER?
Si tú actualmente estás lidiando con una crisis de
este tipo porque tu gato está actuando raro o indebidamente,
lo primero que debes hacer es ir a la causa real. Descarta cualquier
problema de salud pues los cambios repentinos de conducta a menudo
son un indicador de que algo anda mal, y es su manera de expresar
que no se sienten del todo bien. Segundo, si estás tratando
de corregir una conducta inadecuada por medio del castigo ¡deja
de hacerlo! esto no funciona, lejos de extinguir una conducta indeseada,
la exacerba. De hecho, la agresión física retroalimenta
la agresividad y además tiene un efecto negativo en detrimento
de tu relación con él, pues le hará sentir
desconfianza y temor hacia tu persona. En un grado extremo los castigos
pueden provocar problemas de comportamiento adicionales consecuencia
del maltrato físico.
Tercero y último, la terapia de juego ha demostrado tener
una influencia positiva y gratificante, capaz de ayudar a resolver
un sin fin de problemas de comportamiento cuando estos involucran
la parte afectiva del animal, no así cuando se trata de un
daño fisiológico o cambio en el estado de salud. Observar
el comportamiento de nuestro gato nos puede dar la clave para saber
hacia dónde dirigir nuestra atención cuando queremos
resolver un problema determinado.
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