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¿Cazar para comer? No siempre
(Segunda y última pate)
EL PAGO DEL DIEZMO
Los gatos acostumbran cazar solos, pero esto no significa que sean
come solos, a menudo regresan al lugar donde viven, con parte de
la presa y comparten los restos con sus compañeros de guarida.
También acostumbran hacerlo con sus amos, lo hacen como un
regalo, lo que revela el lado altruista de los, mal llamados traicioneros,
felinos. Estos trofeos otorgados a sus dueños, suelen aumentar
cuando llega a casa una nueva mascota, el gato siente la necesidad
de asegurar su lugar dentro del lazo familiar, y lo hace por medio
de estos pequeños obsequios, no siempre bien apreciados por
sus dueños, por cierto.
Para muchos dueños, es verdaderamente desagradable que su
gato tenga la costumbre de cazar, pues generalmente aquellos que
tienen una mascota aprecian cualquier forma de vida y no les agrada
que sea su gato el responsable de tan trágicas muertes. Desgraciadamente,
una vez arraigado el instinto de cacería, el acto se retroalimenta
y es difícil de erradicar mediante un entrenamiento convencional.
Lo recomendable, si lo que quieres es evitar que tu gato desarrolle
esta conducta, es adquirirlo a temprana edad seis semanas
de preferencia , y de una madre no cazadora. Ahora, si lo
que quieres es tratar de inhibir esta conducta, porque no te agrada
encontrar en tu jardín o sala a las víctimas de las
garras de tu minino, pronto encontrarás un artículo
sobre le tema en esta sección.
Ahora que si tú necesitas que tu gato sea el terror de los
ratones, procura adquirirlo de una gata cuyo instinto de cacería
esté bien desarrollado, y procura separarlo de ella una vez
que la madre los haya puesto en contacto con la presa deseada entre
las ocho y seis semanas de edad. Su instinto de cacería se
irá incrementando paulatinamente mediante la práctica
y no habrá ratones a la redonda ¡te lo aseguro!
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