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| GATOS/DIARIO
DE UN GATO II |
Diario - no autorizado pero divertidísimo- de un
gato II
MVZ Jorge Luis Maldonado
La
semana pasada te presentamos la primera parte de este extraordinario
diario felino. Si tú querías saber qué piensan
los gatos esta es la oportunidad.
Día 117. Me he dado cuenta de lo sádicos que
pueden ser. Sin ninguna razón fui sometido a la tortura húmeda.
Como parte de la tortura incluyeron una sustancia química
que sabe bastante mal y que ellos llaman champú. No puedo
entender a qué mentes perversas y retorcidas se les ocurrió
inventar tal líquido. Mi único consuelo es el pedazo
de piel que logré arrancar del brazo de uno de mis captores
y que aún traigo atorado en los dientes.
Día 134. Hoy, cuando menos me lo esperaba, el terrible
hombre de blanco llegó a la casa para hacer lo mismo que
en esa mesa de metal frío. Traté de esconderme en
cuanto lo vi, pero uno de mis captores fue más rápido
y me levantó enseguida. No pude hacer nada por defenderme.
Lo más terrible es que antes de picarme, me colocó
un pequeño tubo de metal en... sé que mi familia
se avergonzaría si lo supiera en... bueno, ustedes
ya saben. Fue lo más vejatorio y humillante que alguien me
ha hecho en la vida. Pero ya me las pagarán.
Día 167. Hoy hubo una especie de reunión de
mis captores con sus semejantes. Fui confinado en el cuarto de servicio
sin ninguna explicación, pero alcancé a oír
a uno de mis captores comentarle a otro que lo hacían por
mi GRAN PODER de causar alergia a los humanos. Debo aprender un
poco más acerca de ello para tratar de usarlo en mi beneficio.
Día 182. Hoy me di cuenta que mis compañeros
en esta cárcel son unos completos ineptos. El perro es liberado
para que huya por lo menos una vez al día y en lugar de largarse
de este manicomio, siempre regresa siempre. Obviamente le falta
un tornillo. También estoy harto de que esa ave verde que
vive en ese diminuto cuarto de metal porque es un soplón.
Ha logrado dominar el difícil lenguaje de mis captores y
habla con ellos durante varios minutos. Estoy convencido de que
les da reportes detallados de cada movimiento que hago. Esa pequeña
caja con alambres de metal parece protegerlo, pero sé esperar
y es sólo cuestión de tiempo que logre sacarlo de
ahí.
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