| |
   |
| GATOS/LA
SOCIEDAD DE LOS GATOS VIVOS |
La sociedad de los gatos vivos
(Segunda y última parte)
En el caso de los machos, la jerarquía es muy diferente,
se establece por medio de la fuerza bruta dejarían
de ser dignos ejemplares de ese género. Los gatos dominantes
mandan en los grandes territorios, pero esto no necesariamente se
aplica al campo del amor, pues no son aceptados por todas las hembras
para el apareamiento aunque sean el terror del vecindario. Igual
que en las películas, cuando alguien trata de incorporarse
como miembro de una banda, todo gato foráneo o los gatos
adolescentes que están por alcanzar la madurez sexual, debe
pasar por una prueba de iniciación que generalmente consiste
en librar una o varias riñas con algunos de los miembros
para empezar así a recorrer el arduo camino hacia una escala
social digna con un rango reconocido.
Estas peleas pueden llegar a prolongarse por varios días,
pero una vez que el nuevo demostró sus artes marciales, es
raro que deba pelear de nuevo. A menos claro, que esté buscando
subir de rango, que sea retado por un rival o invitado a la iniciación
de otro incauto sin olvidar los constantes desacuerdos que surgen
cuando de aparearse se trata.
Aunque la jerarquía dentro de una hermandad es rígida,
el gato líder de la pandilla deberá permanecer en
constante alerta pues en cualquier momento puede ser desbancado
por alguno de sus sucesores.
NO TAN CERCA, ES INCOMODO
Cuando el espacio vital se reduce, lo que puede deberse a una explosión
demográfica de animales sin hogar como en algunas grandes
ciudades, varios gatos se ven obligados a estrechar su convivencia,
se establece un nuevo orden o estatus de dominio aún más
inflexible para evitar la desintegración social. Entonces
tenemos el surgimiento del rey del tejado, un líder o privilegiado
socialmente que adopta una actitud despótica que le confiere
prioridades sobre cualquiera al momento de comer, escoger un sitio
para dormir, asolearse, etcétera. Existe también un
grupo de rango medio y, por debajo de todos, siempre hay uno o dos
desafortunados que sirven de válvula de escape para liberar
el estrés de grupo y constantemente abusan de ellos todos
los integrantes de la colonia, incluso aquellos que comparten su
mismo rango. ¿Te suena familiar?
|
|
|
|
|
|