Miau ¡Viva el sol!
(Segunda y última parte)
Ciertamente el gato puede resistir más el calor que cualquier
otro animal y aparentemente no le afecta porque tiene una enorme
capacidad para absorberlo, pero el calor también puede ser
excesivo y entonces el gato necesitará reacomodarse o moverse
a un lugar más fresco para que pase el efecto de ese calor
excesivo recibido. No olvides que los gatos no pueden sudar como
nosotros, ellos pierden el exceso de calor por medio de los folículos
de su pelo. A veces sudan entre los dedos cuando tienen miedo y
es muy raro que jadeen como lo hacen los perros para perder calor.
AUNQUE USTED NO LO CREA
Esta es una anécdota ocurrida a la pintora mexicana Nora
Beteta relacionada con los gatos y el calor:
Tengo un calentador que utilizamos en los días fríos,
tiene dos palancas, una para encenderse y otra para regular el calor.
Cuando hacía frío nuestros gatos se acercaban al calentador
y maullaban para que alguien lo encendiera, si no atendíamos
su petición iban y venían con cada uno de los miembros
de la familia hasta que alguien lo encendiera. Después de
un tiempo dejaron de llamar nuestra atención y extrañamente
tenían siempre el calentador puesto. Pensé que alguno
de la familia les encendía el calentador, pero un día
platicando nos dimos cuenta que nadie lo hacía así
que decidimos espiar a los gatos. Al día siguiente vimos
cómo el gato burmés, seguido por otros dos
gatos, se acercó al calentador, bajó la palanca para
ponerlo a funcionar, después graduó el calor al máximo,
enseguida todos los gatos se enroscaron frente al calentador para
lavarse y dormir.
Ahora ya sabes de lo que son capaces los gatos por un poco de calor
y de sol.
La doctora Irene Joyce Blank Hamer ha dedicado su vida al estudio
y la práctica de la medicina veterinaria y ha hecho extensas
investigaciones sobre perros y gatos que encontramos plasmadas en
diversos libros.
Mascotanet agradece a la doctora Irene Joyce su aprobación
para publicar y hacerte llegar el artículo "El Matagot",
tomado de su libro:
BLANK Hamer, Irene. Nuestro Gato. Editorial Trillas.
México 1995.
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