| |
El matagot
(Segunda y última parte)
EL MATAGOT DE DICK WHITTINGTON
También en Inglaterra se cree en los gatos Matagot y existieron
muchos muy famosos. El más célebre de ellos es, sin
duda, el que perteneció a un niño llamado Dick Whittington.
El niño se quedó huérfano siendo muy pequeño,
y para poder comer tuvo que trabajar como ayudante en la cocina
de un amigo de su padre, el señor Fitz Warren. La cocinera
tenía muy mal genio y constantemente lo insultaba, incluso
a veces lo golpeaba. El cuarto de Dick era horrible: apenas tenía
un camastro, y en las paredes y el suelo había numerosos
agujeros de donde salían ratas que lo molestaban durante
la noche.
Un día tuvo la suerte de hacer un trabajo especial, por
el que le regalaron un centavo. De inmediato pensó en comprar
un gato. Al regresar de su trabajo encontró a una señorita
que tenía uno y le preguntó si se lo podía
vender por un centavo. Ella aceptó y así Dick adquirió
su gato, que esa misma noche acabó con todas las ratas. Entonces,
el niño pudo dormir en paz.
La cocinera siguió molestándolo, así que Dick
decidió irse. Por la noche salió de la casa y caminó
hasta el punto más alto de Londres, desde donde podía
ver todas las luces de la ciudad. De pronto escuchó una voz
proveniente de su gato, o de alguna parte, que le decía:
"deténte aquí, señor alcalde de Londres, Whittington".
El gato comenzó a bajar hacia el puerto, llamándolo
para que lo siguiera. Así llegó al barco del amigo
de su padre, y lo abordaron al abrigo de la noche. Una vez en mar
abierto, Dick fue descubierto y puesto a trabajar nuevamente en
la cocina. El fue a dar a las costas de Africa, a donde llevaban
mercancías al rey Bavory, quien los invitó a comer
bajo un árbol, pero las ratas se paseaban por la mesa y no
dejaban que el rey comiera tranquilo. Entonces, el gato de Dick
se lanzó contra ellas, obligándolas a retroceder y
a huir. El rey, encantado con la proeza, le pagó una verdadera
fortuna al huérfano por el gato.
Dick regresó a Inglaterra con tanto dinero que pudo comprar
tres barcos y formar su propia compañía. A su vez,
el gato regresó en uno de los barcos y se reunió nuevamente
con Whittington.
Más tarde, aquello que había escuchado en Londres
se cumplió, porque llegó a ser alcalde no solamente
una vez, sino en tres ocasiones bajo el mandato de tres diferentes
reyes. Fue alcalde en los años 1397,1406 y 1409. En la subida
de Highgate Hill, en Londres, existe una estatua de un gato negro
bajo la cual hay una pequeña explicación de lo que
sucedió en ese lugar, durante el reinado de qué reyes
y en qué fechas Whittington fue alcalde. Se dice que el gato
fue enterrado en una capilla que Dick mandó construir y que
el gato se encuentra junto a la tumba del mismo Whittington.
En Inglaterra es muy festejada la historia de Dick Whittington
y su gato Matagot. Todos los años, en la época de
Navidad, los niños en sus escuelas o los teatros famosos
de Londres, como el magnífico teatro Liceo, presentan la
historia de estos dos personajes. Las representaciones siempre son
un éxito, ya que asistir a ellas es una tradición
de chicos y grandes. Incluso se montaron en escena lujosos y magníficos
espectáculos musicales. Algunas personas van a ver estas
obras todos los años. En este sentido, se parece un poco
a la tradición mexicana de ver cada año la obra teatral
de Zorrilla, Don Juan Tenorio, durante el mes de noviembre
para festejar el día de los muertos.
La doctora Irene Joyce Blank Hamer ha dedicado su vida al estudio
y la práctica de la medicina veterinaria y ha hecho extensas
investigaciones sobre perros y gatos que encontramos plasmadas en
diversos libros.
Mascotanet agradece a la doctora Irene Joyce su aprobación
para publicar y hacerte llegar el artículo "El Matagot",
tomado de su libro:
BLANK Hamer, Irene. Nuestro Gato. Editorial Trillas.
México 1995.
|
|
|
|
|
|