Oídos y nariz
Es común que los niños,
al estar jugando con el gato, le introduzcan objetos pequeños
en la nariz u oídos, como canicas, frijoles, bolitas
de papel, botones, etcétera. Naturalmente, el animal
empezará a inquietarse y a rascarse enérgicamente;
sacudirá la cabeza constantemente, habrá dolor,
inflamación y, en algunos casos, hay presencia de sangre.
Lo primero que harás es revisar los oídos y
la nariz. Si encuentras un objeto dentro de estos orificios,
trata de extraerlo con unas pinzas pequeñas, con mucho
cuidado, para evitar que el objeto penetre más y se
agrave la situación. Si esto no es posible, llévalo
al veterinario rápidamente para que solucione el problema.
Siguiente
|