Congelación. Afecta principalmente las
orejas y la cola que, en algunas razas, pueden mostrar
escaso pelo. El tratamiento inmediato consiste en el calentamiento
rápido del cuerpo, hay que cubrirlo con una cobija
y acercarle botellas o bolsas con agua caliente. A continuación
llévalo al veterinario. No permitas que tu gato
se rasque la zona lesionada, ni apliques vendajes ni pomadas.
Hipotermia Temperatura corporal baja
El enfriamiento por la exposición a bajas temperaturas
provoca una disfunción del cuerpo, la cual llega
a ser irreversible cuando la temperatura baja a menos
de 24°C. Esto lo puedes corroborar introduciendo
cuidadosamente por el ano, un termómetro pediátrico,
mojado en agua. Procura introducir el termómetro
ligeramente inclinado hacia arriba y sólo la parte
metálica de éste.
El tratamiento inmediato a seguir es cobijar al gato
con un cobertor. Frótale el cuerpo y rodéalo
de botellas o bolsas con agua caliente y, posteriormente,
llévalo al veterinario para que realice un chequeo
general.
Choque térmico o golpe de calor. Se produce
en gatos expuestos a una temperatura alta y sometidos
a estrés, cuando los dejan encerrados en el coche
por mucho tiempo o a la intemperie sin sombra. Los gatos
obesos, los que tienen la cara achatada y los de edad
avanzada son los más susceptibles, pero, en general,
cualquiera puede sufrirlo. La temperatura normal del gato
es entre 39 y 39.5°C. Cuando sobrepasa los 41°C
puede presentarse el choque térmico.
Observarás congestión de las mucosas muy
rojas, taquicardia y jadeo excesivo; los cojinetes
plantares las patas se tornan calientes y
secos. También puede haber deshidratación
grave, vómito, diarrea y escasa orina. Debes disminuir
la temperatura corporal mojándolo con agua fresca,
colocarlo bajo una sombra, revisar la temperatura rectalmente,
darle sólo un poco de agua fresca y llevarlo al
veterinario lo más pronto posible, porque puede
acarrear consecuencias graves.