Parto y postparto
Cuando se aproxima el momento. Tu
gata se mostrará intranquila y ansiosa. Empezará
a rascar y a ocultarse tratando de encontrar un lugar seguro
para hacer su nido. Si le proporcionas un lugar apropiado
como una caja con periódicos será
suficiente. Posteriormente enséñale que allí
deberá parir. Si no lo haces, tu gata buscará
otro lugar, como el cajón donde guardas tus manteles,
tu ropero o tu cama.
Se sabe que el momento está por llegar
cuando las tetas gotean leche y aparecen secreciones en la
vulva por la ruptura de la fuente.
El parto. Normalmente tu gata hará
todo el trabajo sola, pero si presenta dificultades y tú
puedes y te sientes capacitado para ayudar, hazlo con precaución.
Si el cachorro nace y tu gata no puede romper
la placenta, rómpela con tus uñas o con la ayuda
de unas tijeras, con mucho cuidado para no lastimar al cachorro.
Si después tu gata no limpia al cachorro y éste
no respira, frótalo enérgicamente con la mano
sobre el dorso, esto lo estimulará para respirar. Cuando
esté estable ponlo junto al vientre de la mamá
para que mame el calostro.
Ahora bien, si el cachorro se atora en el
canal de nacimiento y la mitad de su cuerpo queda dentro de
la madre, jálalo cuidadosamente al ritmo de las contracciones
uterinas de su mamá para evitar lastimarlo y desgarrar
a tu gata. Si a pesar de esto no puede salir, lleva a la gata
de inmediato al veterinario, pues los dos corren peligro mortal.
Generalmente el tiempo aproximado de nacimiento
entre cachorro y cachorro es de 45 a 60 minutos, aunque en
algunos casos puede ser un poco menor. Observa la cantidad
e intensidad de las contracciones, ya que tu gata puede fatigarse
después de la expulsión de la primera cría.
Ofrécele un poco de leche con miel de abeja para proporcionarle
fuerzas.
Si notas pocas y muy esporádicas contracciones
llévala inmediatamente al veterinario, ya que si hay
más cachorros dentro del vientre, pueden morir. Jamás
administres hormonas a tu gata para inducir las contracciones
y facilitar el parto, a menos que el veterinario lo indique.
Después del parto Aún
después de haber parido a su último cachorro,
tu gata continuará expulsando restos de placenta, llamados
loquios, y líquidos fetales durante varios días
e incluso semanas. Los loquios son de color café e
inodoros. Si estas secreciones se prolongan demasiado o despiden
un olor pútrido, lleva a tu gata con el veterinario
para que la examine.
Una vez destetados los cachorros, retira paulatinamente la
dieta especial de la madre y sustitúyela por la habitual.
De ti depende que tu gata y sus gatitos estén
bien cuidados antes, durante y después del alumbramiento.
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