Juguetes interactivos La mayor parte de los juguetes
interactivos requieren de la participación del
dueño, por lo cual deberás tener paciencia
y compasión para mover el juguete de tu gato.
El ingenio al servicio de tu gato. Ten algún
juego que llame la atención de tu gato, para cuando
no te encuentres en casa. Existen en el mercado juguetes
que con sólo tocarlos se mueven, por ejemplo: un
huevo que se balancea y jamás se cae, tu gato puede
golpearlo y mantenerse ocupado mientras tú regresas,
además es de un material plástico irrompible.
También puedes colgar una pelota, amarrada con
una cuerda, a una altura que invite a tu gato a brincar
para moverla y lo mantenga ocupado tratando de bajarla.
Juguetes para mordisquear. Tu gato disfruta al
mordisquear y saborear hierbas, pero esto es riesgoso
porque algunas son tóxicas. Hay juguetes diseñados
para mordisquear, rellenos de sustancias agradables inofensivas
para tu gato. Le puedes ofrecer dos o tres con sabores
diferentes.
Juguetes hechos en casa. Tu gato escoge sus propias
ideas de juego con objetos que encuentra en la casa. Le
resultan maravillosas las bolas de papel, las cajas de
cartón, las batas de baño colgadas o las
bolsas llenas de botellas. Sin embargo, por su seguridad
y la de tus cosas, fabrica un buen juguete para tu gato:
rellena un calcetín viejo con bolitas de papel
o trozos de tela y mete un cascabel para hacerlo más
atractivo a sus sentidos. Ten la precaución de
envolver el cascabel con otro trozo de tela. No vaya a
ocurrir que rompa el calcetín y se trague el cascabel.