Peritonitis infecciosa felina
Esta enfermedad, relacionada con el coronavirus canino y
la gastroenteritis transmisible en cerdos, afecta también
a leones, pumas, guepardos, jaguares, leopardos, gatos monteses,
gatos de las arenas, caracoles, cervales y linces. Es una
infección gastrointestinal que trae como consecuencia
una peritonitis. Los signos son muy parecidos al parvovirus
en el perro.
Transmisión. El virus causante de esta enfermedad
se encuentra en la saliva, el moco, las heces y la orina del
gato infectado, y se transmite cuando un gato sano lo inhala
o lo ingiere.
La enfermedad es más común en gatos que pasean
a menudo afuera de su casa, aunque también pueden infectarse
los que nunca salen cuando reciben la visita de un animal
infectado, por ejemplo cuando se lleva a un macho con una
hembra para que la monte.
Signos clínicos que notarás. La enfermedad
se manifiesta por una distensión no dolorosa del abdomen,
con acumulación de líquido. También puede
presentarse edema -acumulación de líquido- en
el escroto, así como vómito y diarrea. Puede
haber dificultad para respirar, provocada por la acumulación
de líquido en la pleura -membrana que cubre los pulmones-
pleuritis o daño en el riñón y en el
hígado. En las hembras provoca abortos y reabsorción
embrionaria, así como infertilidad en ambos sexos.
Una hembra gestante que adquiera esta enfermedad parirá
cachorros con malformaciones y débiles que tendrán,
por lo tanto, menos oportunidades de sobrevivir.
Tratamiento a seguir. No hay una cura conocida. El
sacrificio humanitario está indicado en los gatos enfermos,
para evitar el contagio.
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