Gatos geriátricos
El propósito de alimentar a los gatos geriátricos
sanos es incrementar su longevidad y preservar la calidad
de vida. Sin embargo, a la fecha han habido muy pocas investigaciones
de las necesidades específicas de los gatos geriátricos.
La incidencia de las enfermedades incrementa en los animales
viejos, y es importante que podamos reconocer estas enfermedades
y manejarlas adecuadamente. Hay algunos cambios obvios en
la apariencia y comportamiento del gato conforme llega a la
etapa geriátrica, pero ciertamente se dan el mismo
tipo de cambios físicos en los gatos al igual que en
los humanos después del último tercio de vida.
De hecho existe controversia sobre el punto de cuándo
un gato llega a la vejez. Muchos veterinarios consideran que
los gatos de más de seis años son candidatos
para enfermedades asociadas con el envejecimiento. Sin embargo,
existe un punto de coincidencia pues cuando los gatos llegan
a los seis o siete años de edad hay una disminución
general de su nivel de actividad y un incremento en la propensión
a acumular excesos de grasa corporal, y generalmente a ganar
peso. Sin embargo, se reconoce que la obesidad ligera es más
común entre los gatos de "mediana edad" que en los
realmente geriátricos.
Como en el caso de los perros, el mantenimiento del peso
corporal adecuado y el evitar la obesidad en los gatos es
sin duda un área crítica, particularmente porque
la obesidad predispone al animal a una amplia gama de enfermedades.
Hay dos aproximaciones respecto a la alimentación de
los gatos geriátricos - ofrecer un alimento alto en
energía o uno bajo en energía. La segunda tal
vez no es la mejor aproximación, pues el gato geriátrico
puede volverse más selectivo en sus hábitos
alimenticios, y una pequeña cantidad de alimento altamente
palatable con alto contenido energético es una opción
preferible.
Cambiando de un esquema de alimentación a libre acceso
a proveer raciones pequeñas pero regulares también
sería deseable para que el consumo alimenticio del
gato pueda ser monitoreado cuidadosamente. El hipertiroidismo
se ha constituido como una de las enfermedades más
comunes de los gatos de edad media y geriátricos; a
menudo está asociado con la pérdida de peso
corporal sin importar que haya un incremento en el apetito.
Dichos gatos pueden ser mantenidos con efectividad con un
alimento alto en energía y altamente palatable. Cualquier
período de tiempo largo de inapetencia debe ser evitado
en los gatos -especialmente si son obesos-, pues esto podría
llevar a una condición patológica conocida como
lipidosis hepática.
Los cálculos dentales y la enfermedad periodontal
son dos de los problemas clínicos más comunes
en los gatos mayores. Estas enfermedades a menudo generan
pérdida de los dientes y pueden ser prevenidas al mantener
una higiene oral del gato a lo largo de su vida. Esto puede
ser apoyado al ofrecerle alimentos secos que tienen una acción
abrasiva natural en los dientes. Si el gato geriátrico
tiene una mala dentadura, puede ser necesario ofrecer otros
alimentos que estén finamente picados o que tengan
un mayor contenido de humedad. Es indispensable que a todos
los gatos les sea ofrecida una fuente de agua limpia y fresca,
ya que esto cobra especial importancia en el caso de los gatos
geriátricos, quienes tienen más problemas para
controlar su temperatura corporal y tienen disminuida la percepción
de sed, lo que puede causar deshidratación.
Siguiente
|