Gatitos en crecimiento
En relación con su peso corporal, los requerimientos
de energía y de nutrientes de los animales en crecimiento,
son mayores a los de los animales adultos. Los gatitos en
crecimiento necesitan un plan de nutrición mayor para
poder soportar el rápido crecimiento y proveer un excedente
de energía que es tan característico de los
gatitos. Durante sus primeras semanas de vida, los gatitos
dependen por completo de la leche materna, y no requieren
suplementación del alimento. En esta etapa es deseable
una tasa de crecimiento de cerca de 100 g por semana, pero
obviamente hay una gran variación individual determinada
por factores como la nutrición, raza y peso corporal
de la madre.
A menudo la suplementación de la leche materna es
inadecuada, para esto existen sustitutos de leche especialmente
fabricados para gatitos, y deben ser proporcionados a intervalos
frecuentes a lo largo de todo el día. Es conveniente
mencionar que el gatito también necesitará ayuda
para poder defecar y orinar. Las fórmulas diseñadas
para humanos, la leche de vaca o cabra no son sustitutos adecuados
para la leche de la gata, pues los perfiles analíticos
varían considerablemente y es muy importante la selección
de un sustituto diseñado especialmente.
A partir de entre las tres o cuatro semanas, los gatitos
empiezan a mostrar cada vez mayor interés en el alimento
sólido. Para ayudarles a consumir este alimento, a
menudo es útil ofrecerles un alimento húmedo,
picado finamente en un plato, o alimento seco al cual se le
puede humedecer con agua. Este alimento puede ser el mismo
que el de la gata o uno diseñado específicamente
para gatitos. Una vez que los gatitos comienzan a ingerir
alimento sólido, se inicia el proceso de destete, y
los gatitos consumirán más alimento sólido
gradualmente, hasta que sean totalmente destetados alrededor
de las siete u ocho semanas.
En recientes estudios se ha medido el consumo energético
de los gatitos derivado del consumo de alimento seco hasta
antes del destete total. A las cuatro semanas de edad, los
gatitos comen alrededor de 10 g de alimento por día
y la mayor proporción de su requerimiento es aportado
por la leche materna. A las cinco semanas de edad consumen
entre 15 y 45 g/gatito/día. Y así aumentando
hasta la octava semana de edad. Esto significa que el consumo
alimenticio del gatito, constituye una considerable proporción
del total de energía consumida por la gata y los gatitos
durante las siguientes etapas de lactancia. El consumo energético
promedio de los gatitos, como una proporción del total
de la energía ingerida tanto por la hembra como sus
gatitos, va de 5% en la semana 4 de la lactancia, a 20% y
cerca del 30% durante las semanas 6 y 7, respectivamente.
Una vez que los gatitos han sido destetados, no hay una necesidad
real de proveerles leche. De hecho, conforme su tracto digestivo
se desarrolla, la capacidad de los gatitos de digerir la lactosa
en la leche se pierde gradualmente, llegando incluso a casos
de intolerancia total en algunos gatos adultos. Si hay un
deseo de dar leche, existen leches especiales con un contenido
reducido de lactosa; no obstante siempre deberá contar
con agua fresca todo el tiempo.
Los gatitos tienen pequeños estómagos y no
solo es recomendable alimentarlos con alimentos densos en
energía, sino proporcionárselos frecuentemente.
A diferencia de los perritos, los gatitos deben ser alimentados
en un sistema a libre acceso, pues en general no tienden a
comer de más. Al destete los gatitos deben pesar entre
600 g y 1000 g. En esta etapa ya es evidente que los gatitos
machos son más pesados que las hembras, y esta es una
característica que se mantendrá a lo largo de
todas las etapas de vida. En la siguiente figura, se ilustran
curvas típicas de crecimiento para gatitos domésticos
de pelo corto.

Curva estándar de crecimiento de
gatitos machos y hembras.
Los requerimientos energéticos llegan
al punto más alto alrededor de las diez semanas de
edad, y después de este punto, los requerimientos energéticos
por unidad de peso corporal disminuyen gradualmente, aunque
todavía permanecen relativamente altos por al menos
los primeros seis meses de vida mientras se da un rápido
crecimiento.
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