El uso de la termografía en equinos como herramienta complementaria
de diagnóstico
MVZ José Luis Velázquez Ramírez
INTRODUCCIÓN
En
los últimos años y con los avances tecnológicos
se ha introducido en el mercado equino una gran cantidad y variedad
de equipos muy sofisticados, recomendados como herramientas de ayuda
para el diagnóstico, y en otros casos, para el tratamiento
de gran variedad de padecimientos y afecciones de los equinos; por
mencionar algunos:
Ultrasonido terapéutico
Laser terapéutico
Magnetoterapia
Sistemas de hidroterapia para rehabilitación de los equinos
Gastroscopía
Laparoscopía
Termografía
Gamagrafía
Tomografía computarizada
Resonancia magnética
Terapia de onda eléctrica extracorporal, etcétera.
La demanda del servicio veterinario actual es "mantener caballos
atletas desempeñando su función zootécnica
al cien por ciento para poder continuar en competencias"
Esto hace que los médicos veterinarios dedicados a esta
especie, tengan que buscar alternativas diferentes a las tradicionales,
así como, mantenerse actualizados en cuanto a las novedades
tecnológicas que se están empleando para ayudar a
diagnosticar y tratar diversos padecimientos, sin embargo, en la
búsqueda de alternativas nos podemos perder sin sentido.
Es recomendable buscar equipos que reúnan ciertas características
como podrían ser:
Poco o nada invasivos en su empleo
Que esté probada su efectividad
Que ofrezcan algunas ventajas con respecto a otros
Que sean económicos, accesibles y fáciles de manejar
Y que el entrenamiento para el manejo de estos equipos sea o esté
incluido en la compra del producto
También debemos recordar que el adquirir un equipo de diagnóstico
no nos proporciona la experiencia y el conocimiento, sino que se
requiere de capacitación y práctica para lograr buenos
resultados.
GENERALIDADES
El cuerpo animal siempre está generando calor, el cual se
disipa a través de la piel por radiación, convección,
conducción, y evaporación. Por esta razón,
la temperatura de la piel es generalmente cinco grados mas fría
que el resto del cuerpo -37°C. La piel obtiene su temperatura
de la circulación periférica local y del metabolismo
de los tejidos.
El metabolismo de los tejidos normalmente es constante, por consiguiente,
las variaciones en la temperatura de la piel son frecuentemente
debidas a los cambios en la perfusión local de los tejidos.
Normalmente, las venas presentan mayor temperatura que las arterias
porque éstas están drenando áreas metabólicamente
activas.
Las venas superficiales van a incrementar más la temperatura
de la piel que las arterias superficiales y el drenaje venoso de
los tejidos u órganos con una elevada tasa de metabolismo,
van a incrementar la temperatura a diferencia del drenaje venoso
de tejidos normales. La circulación y el flujo sanguíneo
van a manifestar el patrón térmico, la cual es la
base para la interpretación termográfica.
Hipócrates hace 2000 años, aplicaba barro al cuerpo
de sus pacientes y observaba que el barro se secaba a diferentes
velocidades en las diversas áreas del cuerpo, mostrándole
a él las áreas sugestivas de inflamación y
por ende de enfermedad, recordando que el calor es considerado uno
de los signos cardinales de la inflamación.
La termografía, según el diccionario médico
Dorlands, viene de las palabras latinas "calor"
y "escribir", y se define como "una técnica
no invasiva que mide las emisiones infrarojas temperatura-
de la superficie de un objeto, produciendo una representación
gráfica de la temperatura". Cualquier objeto o ser viviente
con temperatura arriba de cero, emite energía infraroja.
La maquinaria en movimiento también tiene manifestaciones
de calor.
La termografía detecta "puntos calientes" que
indican el aumento en la circulación, por ejemplo:
Problemas en espalda o puntos fríos, que indican mala o
pobre circulación
Disminución de la irrigación en los canales vasculares
del sesamoideo distal en el síndrome navicular.
La termografía detecta variaciones de temperatura, identificando
daño potencial antes de que los signos o manifestaciones
clínicas sean aparentes.

Desde los años sesenta, se inició el estudio de la
termografía y esta tecnología está disponible
desde hace varios años para las instituciones militares y
en medicina humana. En 1956 Lawson, reporta la primera aplicación
médica de la termografía en el diagnóstico
de cáncer de mama. Recientemente se está ampliando
su uso al área de medicina veterinaria.
El patrón térmico de cualquier área se puede
predecir con base en su vascularidad y superficie. La piel que recubre
a los músculos está sujeta a incrementos de temperatura
durante la actividad muscular, la parte central presenta normalmente
un incremento en la temperatura -espalda, pecho, en medio de los
miembros torácicos y pelvianos y a lo largo de la línea
media. La temperatura de los miembros locomotores va a seguir la
ruta de los grandes vasos sanguíneos como la vena cefálica
en miembros torácicos MT- y la vena safena en miembros
pelvianos MP. El área dorsal de la región metacarpiana
y metatarsiana -menudillo y cuartilla respectivamente-, van a tener
temperatura mas fría, ya que están más alejados
de los grandes vasos. Normalmente hay incremento de temperatura
entre el tercer metacarpiano y los tendones de los músculos
flexores, siguiendo la ruta de la vena palmar en el MT, y la vena
metatarsiana plantar en el MP.
El casco es el área más caliente termográficamente
hablando, ya que aunque lejano a los grandes vasos sanguíneos
es muy rico en plexos arteriales y venosos en el corion coronario
y laminar. La mayor área de calor es la banda coronaria.
En la cara plantar, los tendones van a estar relativamente fríos
y el área más caliente se verá entre los talones
sobre el eje longitudinal del tercer dedo En los caballos después
del ejercicio aumenta al rededor de 0.5° C la temperatura de
los cascos y al cabo de 10 a 20 minutos de reposo se normaliza la
temperatura.
El daño o la enfermedad en los tejidos, invariablemente
va a alterar la circulación; uno de los signos cardinales
de la inflamación, es el aumento de la temperatura, debido
a un aumento en la circulación local. Termográficamente
hablando, el "punto caliente" va a estar asociado con
la inflamación localizada y que generalmente se verá
en la piel, sobre el área lesionada. Debe recordarse que
tejidos inflamados por trauma o por enfermedad, pueden tener disminución
en el aporte sanguíneo debido a la inflamación.
CONSIDERACIONES PARTICULARES
En medicina humana, la termografía se realiza en condiciones
medio ambientales controladas. En medicina veterinaria no siempre
va a ser posible realizarlo en esta forma y debe considerarse reducir
los factores no benéficos como:
El movimiento del paciente
No se deben realizar termografías a la luz del sol o en
áreas donde la temperatura y la humedad sean excesivas.
No se deben utilizar métodos de contención químicos
porque estos afectan la circulación periférica y el
sistema cardiovascular, dando datos falsos positivos.
Se recomienda hacerlo en lugares techados, para proteger el cuerpo
del caballo de la radiación solar.
Se debe permitir que el caballo se aclimate por unos 10 a 20 minutos
en el área cubierta, antes de realizar la termografía.
Se recomienda colocar la cámara a una distancia de uno a
dos metros de distancia del caballo, para realizar la termografía.
De preferencia, se deben hacer termografías en lugares obscuros
o con luz tenue -muy temprano por la mañana o muy tarde por
la noche.
La temperatura recomendada es de ± 20°C pero siempre
por debajo de los 30°C
La evaluación directa con la cámara de termografía
es muy importante pero si existe duda, es recomendable utilizar
el programa de la computadora para así comparar la simetría
y la temperatura, así como obtener información cuantitativa.
Cambios mayores a un grado centígrado deberán ser
considerados para realizar otras evaluaciones, es decir, caballos
con pelo muy largo pueden causar estos cambios y no ser necesariamente
significativos y excesivas corrientes de aire frío o caliente
alteran los resultados.
Debe tenerse un pleno conocimiento de las tomas específicas,
de acuerdo con el área. Se recomienda hacer cuatro tomas
en circunferencia, desde cuatro puntos diferentes y si existe el
"punto caliente" se repetirá la técnica
y será más significativo. Si se usó algún
linimento en los miembros dentro de las 24 horas antes de la termografía,
ésta se verá influenciada y ofrecerá datos
alterados.
No se recomienda realizar termografías después de
quitar las vendas de descanso de los miembros, porque muestra "zonas
calientes" debido a las vendas.
RECOMENDACIONES
Se
recomienda el uso de la termografía en:
Exámenes de compra
Laminitis
Síndrome navicular
Absceso subsolar
Tendonitis
Desmitis
Daño muscular
Problemas de espalda
Daño a nervios
Fracturas en carpo
Abscesos en el cuello
Detección de irritantes en la base de la cola y la cuartilla
Afecciones de carpo y tarso
Problemas de apoyo del albardón
Evaluación en caballos de carreras pre y post carrera
Balance del casco
Capsulitis
Sinovitis
Evaluación de la temperatura en mandíbula con molar
infectado
Síndrome de Horner
Reperfusión intestinal
Evaluación de vasodilatadores después de su administración
DISCUSION
La termografía impresiona mucho al cliente, al entrenador,
al caballerango, al jinete y al veterinario pero ¡recuerda¡
impresionar no es sinónimo de efectividad o eficacia.
Es una herramienta más de diagnóstico, que bien usada
e interpretada, ayuda a la labor del veterinario.
Funciona muy bien en ambientes controlados, por lo que en universidades
y hospitales tiene una mayor efectividad y eficacia.
Se requiere de experiencia en el uso, aplicación e interpretación
de la termografía para obtener información correcta,
confiable y ética.
CONCLUSION
Actualmente es una herramienta más de diagnóstico
y es cara; esto implica un alto riesgo al estarla utilizando, la
tendencia es que baje de precio la cámara, por lo que, tal
vez en un futuro no muy lejano, la termografía esté
al alcance de todos y su uso esté difundido en el servicio
profesional veterinario, contribuyendo a la obtención del
diagnóstico como sucedió en su momento con el ultrasonido
diagnóstico, aparato de rayos X, etcétera.
MVZ José Luis Velázquez Ramírez
Hospital para Equinos de la Facultad de Medicina Veterinaria
y Zootecnia UNAM.
Correo electrónico: lvr@servidor.unam.mx
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