Por no saber de perros
Las tías de una amiga se fueron de paseo a Nueva York.
Era la época en que se hablaba de esa ciudad como si
fuera una jungla y se tenía especial temor a las bandas
de negros. Uno de los días fueron al teatro por la
noche, arregladas y enjoyadas sufrieron todo el camino de
regreso al hotel, pensando que podrían ser asaltadas.
Cuando pusieron el primer pie en el hotel sintieron descanso,
pero camino a su cuarto, ya en el elevador, se abrieron las
puertas y un negro de más de dos metros de altura entró
con un perro enorme, las vió con extrañeza y
dijo: "sit". Las tías rápidamente
se sentaron en el piso. El negro se bajó y ellas se
fueron a relajarse del susto.
Al día siguiente cuando fueron a liquidar su cuenta
de hotel para regresar a México, el recepcionista les
dijo: "Señoras, su cuenta ya está pagada
y les dejaron esta nota". La nota decía: "Gracias
por hacerme pasar uno de los momentos más graciosos
de mi vida". Firmaba un basquetbolista famoso.
Rocío Martín
Ciudad de México
Anecdotario
Los niños y los animales de compañía
siempre nos sorprenden con sus acciones espontáneas
y fuera de toda regla, a veces los adultos no se quedan atrás.
Muchos de estos sucesos nos conmueven y la mayoría
nos hace reír.
¿Quién que conviva con un animal no tiene entre
sus haberes una anécdota para compartir?
Confusión, sorpresa, heroísmo y mucho más
en el anecdotario de Mascotanet. ¡Cuéntanos tu
anécdota! Mándala a anecdota@elsitio.com.mx
|