| |
   |
| COMUNIDAD/ANECDOTAS
Y PENSAMIENTOS |
¡Que vivan los hámsters de mascotas!
Hola:
Yo adoro a los hámsters, creo que son las criaturas
más dulces y su inocencia, gracia, fragilidad y vivacidad
ganaron mi corazón. He tenido, durante varios años,
muchos de estos animalitos y la mayoría de ellos nacieron
en mi propia casa; a algunos los vi nacer, mientras espiaba el parto
y los tuve en mi mano prácticamente desde ese momento. A
casi todos nos conmueven los juegos, la compañía o
la muerte de un perro o gato porque son animales de mucha inteligencia
y pasan gran parte de su vida con nosotros. Pero pocos comprenden
hasta qué punto se puede estar unido con un hámster
o con ratas que viven menos de 3 años y que desagradan
a muchas personas.
Creo que es increíble la forma como nos relacionarnos emocionalmente
animales y seres humanos y que dicha relación no tiene límites,
es independiente de la especie a la que pertenece nuestra mascota.
Esto lo aprendí por el trato tan estrecho que he tenido con
mis hámsters. Ellos corren libremente por la casa
o por mi cuarto, pues he adaptado lo necesario para que no se escapen
ni se lastimen; todos los días los acaricio y les digo que
los amo.
Naturalmente, muchos ya han muerto por distintas razones y, algunos,
creo que en condiciones no muy dignas por mi ignorancia o por falta
de tiempo, porque no pudieron resistir a la mañana siguiente
para ser llevados al veterinario. Recuerdo una época en que
varios murieron por una extraña enfermedad: de pronto y sin
razón aparente, su recto estaba fuera del cuerpo, expuesto.
Los médicos nunca pudieron hacer nada y tuve que dejar que
les inyectaran en su corazón una dosis alta de anestesia;
así es como me lo describió un doctor.
He escuchado muchas burlas y bromas cuando las personas me ven
triste por la muerte de alguna de mis mascotas, pareciera que por
ser tan pequeñas y no emitir sonidos o porque no van por
mis pantuflas fueran menos importantes. Todo el dinero que he gastado,
que es mucho más de lo que cuesta un hámster en
la tienda de mascotas, en darles un bello hogar, una buena alimentación,
buena salud y hasta buena muerte, ha valido la pena.
He querido contarles todo esto para tener la oportunidad de que
otros sepan o recuerden que las emociones compartidas con una mascota
son tan importantes como con las personas, que amen a sus animales
y hagan lo posible porque ellos tengan la mejor de las vidas. Siempre
quise escribir un poema o algo parecido para honrar la muerte de
mis niños, como les digo yo, porque ellos me enseñaron
lo que es sentir ternura y amor desinteresado. Después de
mucho he podido hacerlo y quiero dedicárselo a todos ellos,
a los aún vivos y a los que tuve que despedir en mis brazos:
a Chicky - mi nena- , Marranito, Cyrano, Blanca, El Pelos, Meyito
- mi hijo- , Tremendillo, Juanito, Kuki, Gordita, Nena Oso, Kika
1, Kika 2, Benita, Juancho, Güerejón, Patty Lu, Nena
Lobo, Kikina, Kikoshec, Meyito Chico, Leche, Pulguita, a las 3 gorditas
y la camada entera que tuve que vender.
COMO EL TE DE LA MAÑANA
Naces en mí.
Brillas como un cascabel en mis manos,
en mis ojos.
Danzas sobre la almohada,
mis rodillas,
mis pensamientos.
Tu baile
ha sido para beberse
como el té de la mañana.
Tienes la naturaleza
de las estrellas muertas,
cuya luz
cosecho para bordarme el alma.
Eres el filo
de todas mis sonrisas,
la sangre que derramo en sueños.
Te alejas
mientras atrapo tu cuerpo,
lo retengo
y consuelo a la sola carne,
como si ella fuera capaz
de furtivos estallidos.
Naces en mí y te contemplo,
espero
a que una hebra de tu aliento
se desate,
a que tu respiración,
repentina,
salte como un grillo.
Mil gracias por este espacio. Saludos a todos.
Ibet Cázares
Anecdotario
Los niños y los animales de compañía siempre
nos sorprenden con sus acciones espontáneas y fuera de toda
regla, a veces los adultos no se quedan atrás. Muchos de
estos sucesos nos conmueven y la mayoría nos hace reír.
¿Quién que conviva con un animal no tiene entre sus
haberes una anécdota para compartir?
Confusión, sorpresa, heroísmo y mucho más
en el anecdotario de Mascotanet. ¡Cuéntanos tu anécdota!
Mándala a anecdota@elsitio.com.mx
|
|
. |
. |
|
. |