Apareamiento y cuidados de la yegua durante la gestación
MVZ MPA José M. Romero Rojo
GESTACION
La gestación dura de 340 a 345 días, más
menos 15 días, y es importante recordar la fecha para
poder establecer el diagnóstico cuando se sospeche
de potros prematuros, inmaduros o dismaduros. Consideramos
potros prematuros a aquellos que nacen antes de los 320 días
de gestación. Es importante saber que las yeguas pueden
presentar gestaciones de 365 días y que esto es totalmente
normal.
Alimentación de la yegua gestante
La alimentación de la yegua gestante normalmente no
se modifica hasta el último tercio de gestación.
En los dos primeros tercios debe consumir una dieta de mantenimiento
que puede ser: de 1.5 a 2 kg de heno/100 kg P.V kg de
heno por cada 100 kg de peso y en el último tercio
de gestación puede consumir de 1 a 1.5 Kg de heno y
de 0.5 a 1 Kg de grano/100 Kg P.V. En el periodo de lactación,
durante los primeros tres meses, el consumo de heno y de grano
puede ser de 1 a 2 Kg/100 Kg P.V., considerando que es la
etapa de mayor demanda de nutrientes.
Paridero
Se recomienda que el lugar donde parirá la yegua sea
una caballeriza de 4 x 5 m2, limpia, desinfectada,
con abundante cama y aislada de las inclemencias del tiempo,
además de contar con luz eléctrica. Si la yegua
vive en potrero se recomienda acostumbrarla a permanecer en
este paridero 15 días antes de la fecha probable de
parto, con la finalidad de que conozca el lugar y evitar así
al máximo el estrés por el cambio súbito
de su alojamiento.
Cuidados antes del parto
Es importante lavar la región perineal dos o tres
días antes del parto y de preferencia también
vendar la cola.
Signos próximos al parto
- Desarrollo de la ubre
- Presencia de cera en las tetas
- Relajación de los ligamentos sacro ciáticos
de la cadera
- Edema vulvar acumulo de líquido
- Inquietud
- Puede manifestar signos como si tuviera cólico
Afortunadamente los problemas de distocia problemas
al parto son poco frecuentes; sin embargo, cuando se
presentan generalmente son de consecuencias fatales, así
que normalmente las yeguas no requieren de ayuda durante el
parto y debemos dejarlas sin molestarlas pero sí estar
siempre atentos por si se presenta algún problema.
Si el potro presenta mala posición se debe hablar inmediatamente
al veterinario para que él intente acomodarlo y ayudarlo
a parir mediante maniobras obstétricas.
Después
del parto
Una vez que parió la yegua, es importante revisar que
el potro respira bien y no presente ningún tipo de
membrana o fluido en los ollares que puedan dificultar la
respiración. No se recomienda cortar el cordón
umbilical, es preferible que se corte solo al momento de que
el potro o la yegua se levanten y se haga hemostasis sin
sangrado natural. Es muy importante que el veterinario
esté presente para que revise que el potro mame calostro
antes de las primeras seis horas de vida, desinfecte el ombligo,
el veterinario dará instrucciones para continuar la
terapia que él considere más apta. Se debe realizar
durante las primeras 24 horas un examen físico general,
con la finalidad de poder detectar anormalidades del recién
nacido.
Normalmente el potro presenta reflejo de succión durante
los primeros 20 minutos de vida, aunque puede ser tan pronto
como un minuto o tardar hasta dos o dos horas y media. El
tiempo en mamar por primera vez va de media hora hasta siete
horas.
Algunas otras pruebas que se pueden realizar para conocer
el estado de salud del potro son: hemograma, una prueba de
turbidez en sulfato de zinc, determinar en forma semi cuantitativa
el nivel de IgGs defensas del cuerpo. Estas pruebas
se pueden realizar después de las primeras 18 horas
de vida.
La placenta debe ser expulsada antes de las primeras seis
horas posteriores al parto, de lo contrario, después
de este tiempo, se considera caso de retención placentaria
y debe ser tratada como tal, es necesario llamar inmediatamente
al veterinario para evitar mayores complicaciones en la yegua.
Problemas que se pueden presentar después del parto
Esto lo debe verificar necesariamente un veterinario especialista.
La forma en que nos aseguramos que la placenta fue expulsada
completamente es a través de la inspección física,
colocando a la placenta sobre una superficie plana y corroborando
que forme la llamada "F", se llena la placenta con
agua para revisar la superficie interna y externa de la misma
a fin de verificar si está completa o no, además
de observar cualquier otro problema como edema severo, hipoplasia
poco o nada de crecimiento de vellosidades, secreción
anormal, hemorragia severa, etcétera; además
se debe pesar la placenta y comprobar que no pese más
del 11 % del peso vivo del potro porque esto es indicativo
de problemas.
Después del parto a la yegua se le hace un examen
físico para asegurarnos que no presente ningún
problema, se debe observar sobre todo si presenta descargas
vaginales anormales malolientes, o exudado purulento
que nos pudiera indicar que el potro es de alto riesgo.
Normalmente las yeguas paren un solo potro, pero se han reportado
nacimientos gemelares y la mayoría de las veces son
abortados por insuficiencia placentaria.
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