Cuidados del casco del caballo
MVZ Esp Alejandro Sigler Rangel
Es
de vital importancia que la gente relacionada con los caballos
conozca la forma ideal del casco, de un buen herraje y unos
aplomos correctos en el caballo porque de esto depende su
actividad zootécnica, además de una actividad
física satisfactoria. Estos aspectos los debe verificar
el médico veterinario durante toda la vida del caballo.
Para lograr un mejor cuidado y herrado, se deben considerar
las características físicas del caballo, las
actividades zootécnicas, tipo de piso donde trabaja,
clima, alimentación, edad del caballo, alteraciones
patológicas, adaptaciones normales del casco a las
diferentes conformaciones de los miembros pélvicos
y torácicos, técnicas y métodos de herrado,
etcétera. Con un herrado correcto y cuidado del casco
se evita lesionar físicamente articulaciones, tendones,
ligamentos, etcétera, que están directamente
relacionados con el casco.
Cuando
el hombre cambió el hábitat del caballo, pronto
encontró que sus cascos eran un problema. Los cascos
crecen mucho en pisos blandos y se desgastan más rápidamente
de lo que crece en pisos duros y pedregosos, se despostillan,
se fracturan y son muy vulnerables a enfermedades como el
hormiguillo desmoronamiento de la línea blanca
del casco, escarza, hematoma, aguaduras
putrefacción de las partes sensibles del casco,
etcétera.
Para un buen cuidado de los cascos se debe empezar por la
limpieza diaria que debe realizarse mínimo dos veces
al día, con esto se logra un casco seco y sano; esto,
acompañado de una caballeriza limpia y seca, refuerza
el cuidado de los cascos.
El recorte de cascos, no es más que lo que hacemos
nosotros cuando nos cortamos las uñas de las manos
y de los pies. Las uñas crecen continuamente y si no
las recortamos o les damos mantenimiento, crecen demasiado,
comienzan a molestarnos y posteriormente aparecen mayores
dificultades, como por ejemplo: las uñas enterradas,
que son muy dolorosas.

Los cascos de los caballos son sus uñas que crecen
alrededor de dos centímetros por mes, así que
los cascos deben ser recortados cada cinco o seis semanas,
dependiendo del crecimiento del casco y del trabajo que realice
el animal. Si se deja más tiempo sin herrar al caballo,
se puede asentar la herradura la herradura penetra en
la palma del casco y lo lesiona. Si se realiza antes
el recorte se puede despalmar el casco del caballo llegar
a las partes sensibles del casco produciendo mucho dolor
y claudicación cojera en ambas situaciones.
Se debe respetar la anatomía normal del casco y aplicar
pomadas lubricantes o astringentes en caso necesario para
resecar o endurecer el casco.

Ahora bien, si por alguna razón los cascos de tu caballo
crecen anormal y rápidamente, deberán recortarlos
con mayor frecuencia que lo recomendado. El herrero deberá
hacer el recorte cuando el caballo ha presentado la enfermedad
de laminitis, esta enfermedad tiene como secuelas cascos con
ceños cascos corrugados y crecimiento excesivo
de los cascos, entre otros.
Una razón más para hacer el recorte de cascos
continuamente es porque si los caballos presentan mala conformación
de aplomos mala alineación de las extremidades
desgastan irregularmente los cascos. Esto puede corregirse
ligeramente mediante recortes continuos en potros menores
de dos años; al avanzar la edad es imposible corregir
defectos de aplomos en caballos adultos. Lo único que
puede hacerse en estos casos es colocar herrajes especiales
para mejorar la marcha y evitar el entorpecimiento de los
movimientos de las extremidades, evitando así accidentes
al caballo y al jinete.
Si
no se aplica un herraje es necesario hacer un recorte y acordonar
la parte distal de la muralla, para así evitar que
el casco se desportille. Se debe tener mayor cuidado durante
el trabajo del caballo, ya que puede despalmarse fácilmente
al no tener la protección que le otorga la herradura.
Si los cascos no son recortados crecen a tal magnitud que
se les forman aparentes defectos al caminar, se altera la
circulación del casco y los caballos permanecen echados
todo el tiempo. También la falta de recorte y herrado
pueden traer como consecuencia la herradura asentada herradura
enterrada en la suela, abscesos, pododermatitis lesión
de los tejidos blandos que se encuentran dentro del casco,
entre otros.
Evita que tu caballo tenga problemas y contribuye a su salud
consultando siempre a tu médico veterinario.
MVZ Esp Alejandro Sigler Rangel. Egresado de la Facultad
de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Clínica para Equinos
de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia UNAM
Clínica particular desde 1990. Participa con la Policía
Montada del Distrito Federal desde 1991
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