Vacunación
MVZ Esp. Alfonso Martínez Hernández
¿POR QUE INMUNIZAR A LOS CABALLOS?
El objetivo fundamental de prevención de enfermedades
infecciosas en la clínica equina se realiza básicamente
para evitar el sufrimiento y el contagio a otros animales,
para ello es importante realizar programas de vacunación
en ranchos, criaderos, pensiones, cuadras, hipódromos
y en cualquier parte donde existan caballos, aún teniendo
un sólo caballo en casa.
La vacunación es una herramienta de gran importancia,
con ella podemos prevenir pérdidas económicas,
ahorrar tiempo en diagnosticar y aplicar tratamientos, así
como evitar que nuestro caballo sufra enfermedades que se
previenen mediante la vacunación. Es de vital importancia
contar con un programa de vacunación adecuado a la
zona geográfica, función zootécnica y
situación climatológica.
METODOS DE INMUNIZACION
Inmunización pasiva
Existen dos métodos para lograr la inmunización
de un animal contra alguna enfermedad infecciosa. Uno de ellos
es la inmunización pasiva. Esta inmunización
produce una resistencia temporal y proporcionan protección
inmediata contra los microorganismos patógenos que
pueden afectar a nuestro caballo. Este método opera
por la transferencia de anticuerpos defensas de
un sujeto resistente a uno susceptible, por ejemplo: de la
madre al potro por medio del calostro. Sin embargo, esta protección
se va perdiendo poco a poco con el tiempo, quedando el animal
nuevamente predispuesto a sufrir cualquier enfermedad o reinfección.
Por tal motivo, es necesaria la revacunación.
Inmunización activa
El segundo método, es la inmunización activa,
ésta ofrece mayores ventajas. Consiste en administrar
antígenos microorganismos patógenos vacunales-
a dicho animal. La desventaja de este tipo de inmunización,
es que la protección no se obtiene de inmediato, sin
embargo, una vez establecida, tiene gran duración y
admite la revacunación.
Para obtener tal efecto, existen diferentes tipos de inmunógenos.
Estos son productos biológicos que se emplean para
prevenir enfermedades específicas en los caballos,
los cuales se han clasificado en: vacunas, bacterinas y toxoides.
Las vacunas son elaboradas con virus modificados activos-,
virus inactivados atenuados o muertos, y bacterinas
vivas.
Bacterinas son las vacunas que contienen bacterias
atenuadas o muertas. Por lo común se trata a estos
microorganismos con diferentes sustancias vacunales. Al igual
que otras vacunas de microorganismos atenuados o muertos,
la inmunidad que ofrecen es relativamente corta.
Toxoides se refieren a la neutralización de
las toxinas que libera el microorganismo patógeno dentro
del cuerpo del caballo susceptible. Por ejemplo: el toxoide
tetánico es una suspensión tratada con diferentes
sustancias, que habitualmente se administran en forma de inyección
única que induce a la inmunidad protectora y cuyo mayor
efecto se obtiene aproximadamente de diez a 14 días
después de la vacunación.
Adyuvantes son sustancias solubles que funcionan como
medio de transporte para que las vacunas con microorganismos
inactivados sean eficaces. Además, la administración
del antígeno junto con un coadyuvante, ayuda a intensificar
la reacción inmunitaria o de defensa del animal vacunado.
Los adyuvantes también son útiles para establecer
una memoria duradera de los antígenos vacunales solubles
dentro del animal vacunado, porque incitan a los linfocitos
células de defensa a defender al organismo.
LAS ENFERMEDADES QUE SE DEBEN PREVENIR POR MEDIO DE LA VACUNACION
Influenza equina
Es una de las enfermedades infecciosas víricas más
comunes que afectan el tracto respiratorio de los caballos.
Esta enfermedad es altamente contagiosa y se difunde rápidamente
entre los grupos de caballos de una a otra cuadra, al toser
los animales enfermos expelen grandes cantidades de virus
infectante, dispersándolo como en gotas de aerosol
que pueden viajar por el aire aproximadamente 30 metros de
distancia, lo que representa un foco infectante para otros
animales.
El virus de la influenza equina se presenta en todo el mundo
excepto en Australia.
Los signos clínicos varían dependiendo de la
inmunidad existente en cada individuo. Estos signos se manifiestan
con presencia de: pirexia -fiebre-, letargia, descarga nasal,
tos y mialgia dolor muscular.
Se recomienda la vacunación en todos los caballos,
aún más en caballos que se exponen con frecuencia
a caballos de otros ranchos, criaderos, hipódromos,
centros de entrenamiento, pensiones, exposiciones, ferias,
competencias, etcétera.
Si el riesgo de infestación es alto, la vacunación
de los potros procedentes de yeguas no vacunadas, debe comenzar
al mes de edad, de lo contrario, se recomienda seguir las
instrucciones del fabricante y comenzar la vacunación
en potros de tres a seis meses de edad.
Rinoneumonitis equina
Es una enfermedad vírica, el animal infectado puede
manifestar signos ligeros o severos, dependiendo de su estado
general de salud. También ataca el tracto respiratorio
y es muy similar a la influenza equina.
Los signos que se presentan son: pirexia fiebre,
letargia, anorexia, descarga nasal y tos. Además en
las yeguas gestantes produce abortos o potros muy débiles
que generalmente mueren a los pocos días de nacidos,
con lesiones evidentes en el sistema nervioso.
La transmisión de esta enfermedad, se da por la presencia
de aerosoles que producen los animales enfermos al toser o
estornudar, por el contacto directo con secreciones de un
animal enfermo a uno sano, al acercarse las yeguas a los fetos
abortados en caso de encontrarse en corrales comunitarios
y por consumo de la placenta de potros nacidos e infectados
en el vientre de su madre.
Los animales pueden sufrir la enfermedad o permanecer como
portadores tienen el virus pero no desarrollan la enfermedad
y sí la pueden transmitir, pero el virus puede
reaccionar cuando los animales se encuentran en estados de
estrés, estados deficientes de salud y mala nutrición,
estados de enfermedad, inmunosuprimidos, etcétera.
Generalmente los potros que se encuentran en periodo de destete,
los potros de un año de edad y los que inician un entrenamiento
específico, se ven más afectados por esta enfermedad,
ya que experimentan contacto con nuevos caballos diferentes
a los de su entorno que pudieran presentar o no la enfermedad.
Se recomienda vacunar a todas las yeguas gestantes en el
quinto, séptimo y noveno mes de gestación para
lograr un mayor número de anticuerpos y al mismo tiempo
proteger al producto. Las yeguas no preñadas y los
sementales deben vacunarse antes de iniciar la época
de apareamiento. La revacunación queda a consideración
del veterinario, ya que los animales que viajan mucho, que
van a exposiciones, concursos, ferias, exhibiciones, etcétera,
están más expuestos a sufrir enfermedades y
por lo tanto necesitan revacunaciones periódicas.
Tétanos equino
Esta enfermedad es altamente letal para los caballos, para
todos los animales e incluso para el humano y es causada por
el Clostridium tetani. Este microorganismo se encuentra
en el tracto intestinal y en las heces de los caballos, de
otros animales e incluso en el humano; también se encuentra
en el suelo y en la tierra en forma natural. Como hemos visto,
este microorganismo se encuentra en todas partes de forma
natural, y aprovecha el momento en que el animal presenta
alguna herida, introduciéndose en ella para infectar,
es decir, es un patógeno oportunista. Por tal motivo
es indispensable que todos los caballos, el personal que los
atiende e incluso las personas que tienen contacto directo
y frecuente con los animales, sean vacunados contra el tétanos
cada año.
El Clostridium tetani,libera toxinas que afectan el
sistema nervioso del animal infectado, por lo que los caballos
que llegan a sufrir esta enfermedad deben tratarse de forma
especial, sin embargo, generalmente son sacrificados, ya que
los animales afectados sufren de fotofobia, cualquier ruido
por mínimo que sea les lastima el tímpano y
se ponen histéricos, sufren de tetania muscular, etcétera.
En general el animal expresa y experimenta un gran sufrimiento.
Los tiempos recomendados para vacunar a todos los caballos
son:
La primera etapa consta de dos aplicaciones intramusculares,
con intervalos de tres a seis semanas entre cada una, posteriormente
se debe revacunar cada año.
En las yeguas gestantes, se recomienda la aplicación
de la vacuna cuatro a seis semanas antes del parto, previendo
que por alguna razón durante el parto la yegua sufra
algún trauma o herida estarán protegidos ella,
el recién nacido y todos los caballos del rededor.
De este modo además cuando el potro mame calostro la
primera toma de leche, éste va a recibir por
esta vía todas las defensas que le proporcione su madre.
La primera aplicación de la vacuna en potros, debe
ser a los tres o cuatro meses de edad.
Los caballos que estén vacunados pero que hayan sufrido
una herida profunda, que se vayan a someter a cirugía
o si han transcurrido seis meses desde la última aplicación,
deben ser forzosamente revacunados con el fin de otorgarles
una mayor protección.
Encefalitis equina
En México sólo se han reportado dos casos,
uno de ellos fue en el sur de México y el otro en Tamaulipas.
Existen dos tipos de encefalitis equina: la del este y la
del oeste, sin embargo, afortunadamente esta enfermedad no
se presenta en México. Se dice que la encefalitis equina
del este es la más agresiva, ya que se presenta una
mortalidad del 90 % en los animales infectados y la encefalitis
equina del oeste es menos agresiva, pues produce una mortalidad
aproximada del 50 % de los animales infectados.
Encefalitis equina venezolana
Esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia en Sudamérica,
sin embargo, hace más de 20 años se ha detectado
en Estados Unidos.
En 1993 se presentó un brote de Encefalitis Equina
Venezolana en el sur de México, lo que trajo como consecuencia
que se vacunaran a todos los caballos existentes en una franja
de 64 km alrededor de la frontera de México con Estados
Unidos, así como en los estados de California, Texas,
Nuevo México y Arizona.
Esta enfermedad se trasmite por el piquete de moscos infectados
y por algunos insectos chupadores de sangre. Las aves y los
roedores silvestres funcionan como reservorios naturales trasmisores
del virus. Además la enfermedad es considerada zoonótica,
es decir que se trasmite al humano, por medio de mosquitos
infectados. También se puede trasmitir de un animal
infectado a uno sano causando la muerte de éstos o
puede que manifiesten una infección subclínica
sin signos aparentes y adquirir una inmunidad
duradera sin necesidad de la vacunación, pero como
no podemos jugar con la vida de los animales ni de humanos,
es mejor vacunarlos.
Gurma o papera equina
Esta es una enfermedad altamente contagiosa y es producida
por una bacteria llamada Estreptococos equi. Afecta
principalmente a los criaderos ya que ataca principalmente
a los potros destetados y hasta un año de edad, pero
también puede afectar a cualquier caballo adulto que
no esté vacunado.
La enfermedad es trasmitida de un caballo a otro y el animal
enfermo puede o no presentar signos evidentes de enfermedad.
También se pueden contagiar otros caballos por medio
de los bebederos y comederos comunes, por el alimento, por
contacto directo de secreciones de animales enfermos, etcétera.
Es necesario hacer una limpieza y desinfección a fondo
en todas las instalaciones ya que el microorganismo puede
sobrevivir varios meses en el medio ambiente y contaminar
a los caballos de nuevo ingreso. Los caballos no vacunados
y en general todos los caballos que se encuentren en estado
de salud deficiente deberán aislarse.
Los signos clínicos que se manifiestan son: pirexia
fiebre-, letargia, anorexia, dificultad para deglutir
y respirar, secreción nasal purulenta con pus,
inflamación y dolor de la región de la faringe.
Rabia equina
Es una enfermedad que ataca el sistema nervioso y no es vista
con frecuencia en los caballos a menos que sean mordidos o
atacados por animales silvestres como perros, zorrillos, mapaches,
zorras, tejones y murciélagos.
Los signos clínicos que manifiestan los animales enfermos
son muy variados pero comúnmente se ve: pirexia fiebre-,
letargia, anorexia inapetencia, debilidad, incoordinación,
claudicación cojera aparente, cólico,
incapacidad para deglutir, ceguera, hiperactividad, encefalitis
inflamación del cerebro y convulsiones,
que irremediablemente llevan a la muerte al animal.
Los tiempos de vacunación que se recomiendan son los
siguientes:
Aplicar la primera vacuna en potros de tres a seis meses
de edad, posteriormente revacunar al año de edad y
finalmente revacunar cada año a todos los caballos.
FRACASOS EN LA VACUNACION
Generalmente los fracasos de la vacunación son mínimos,
sin embargo, es importante conocer las causas de la presentación
de las enfermedades en animales vacunados.
Las vacunas pueden fallar por tres razones:
La vacuna
El paciente
El veterinario
Fracasos debidos a la vacuna
Mal estado de la vacuna al momento de la aplicación,
es decir, caducidad vencida, pérdida del vacío
en productos liofilizados y pérdida de la cadena
fría.
Contaminación con bacterias u hongos, es decir,
el color de la sustancia es anormal.
Cepas poco atenuadas o mal inactivadas, lo cual se manifiesta
pocos días después de la aplicación
en todos los animales vacunados con el mismo número
de lote.
Dosis inmunogénica disminuida -subdosis-, por
lo que es importante revisar el producto al comprarlo,
es decir, revisar que todos los frascos contengan el mismo
volumen y exigir una copia del certificado del control
de calidad donde señalen el título con el
que cuenta la vacuna.
Fracasos atribuibles al paciente
La dirección general de la SAGAR, establece que
los biológicos deberán proteger como mínimo
al 80 % de la población inmunizada. Esto depende
de la idiosincrasia lo que distinguen un caballo
de otro- del paciente, ya que algunos darán respuestas
excelentes, otros darán la respuesta promedio esperada
y la minoría tendrá una respuesta deficiente
o nula.
El estado de salud del paciente es muy importante, debe
estar sano al momento de la aplicación de la vacuna.
También deberá tener una buena nutrición
para poder garantizar la respuesta positiva a la vacunación.
Presencia de infección o enfermedad previa a la
vacunación. En ocasiones el paciente se encuentra
infectado y la enfermedad no se manifiesta o se encuentra
en periodo de incubación tiempo que transcurre
desde que el animal se infecta hasta que se manifiestan
los primeros signos de enfermedad, por lo que algunos
días después de la vacunación se
desarrolla la enfermedad.
La depresión que el animal refleje, es decir,
si el paciente se encuentra inmunosuprimido por estrés,
por la aplicación de otras drogas, por terapias
con medicamentos fuertes, incluso por terapias con inmunosupresores,
no se recomienda la vacunación, hasta que el animal
se encuentre recuperado totalmente.
Que el paciente sea un portador sano de la enfermedad.
Fracasos atribuibles al médico veterinario zootecnista
Mal manejo de la cadena fría, congelación
del producto, exposición del producto a los rayos
solares, a los rayos X o a la luz ultravioleta.
Aplicación de dosis incompletas, subdosis.
Mezcla de vacunas o medicamentos antagonistas con la
vacuna seleccionada.
Aplicación de la vacuna por una vía incorrecta.
Mala selección de la cepa microorganismo
vacunable.
LA VACUNA IDEAL
Debe proporcionar una inmunización poderosa y
prolongada, al animal.
En el caso de las yeguas gestantes, la vacuna deberá
proteger al producto en desarrollo.
Al aplicar la vacuna no debe desencadenar reacciones
secundarias desfavorables al animal.
La vacuna debe ser económica, estable, adaptable
para la aplicación a grandes grupos de animales,
debe estimular la respuesta inmunitaria distinguiéndola
de la infección natural y debe actuar en conjunto
con la erradicación de la enfermedad.
Aún cuando las vacunas convencionales han resultado
muy útiles en el control de las enfermedades infecciosas,
siempre es necesario mejorarlas para lograr que éstas
tengan mayor eficacia, que sean económicas y seguras.
Existen otros métodos convencionales que han sido
objeto de estudio. Por ejemplo el uso de la ingeniería
genética, la cual podría producir vacunas
nuevas y/o mejorarlas.
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los derechos de autor.
MVZ Esp. Alfonso Martínez Hernández. Clínica
para Equinos de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
UNAM.
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