| |
   |
| CABALLOS/¡QUE
BUENA HERENCIA! |
¡Qué buena herencia!
(Segunda y última parte)
Como las características fenotípicas heredables de
cada caballo están definidas por la información genética
contenida en sus genes, las razas también se pueden caracterizar
y definir genéticamente, es decir, de acuerdo al tipo de
genes heredables. Esto indica que cada raza de caballos debe tener
conjuntos de genes específicos propios de su raza.
LA CRUZA DE CABALLOS
A través de los siglos se han buscado diversos métodos
para seleccionar los mejores caballos para su apareamiento con el
objeto de lograr, en forma predecible, una descendencia de alto
nivel y rendimiento deportivos. Las características fenotípicas,
distintivas de cada raza, son heredadas genéticamente y por
lo tanto están regidas por las leyes de la herencia. La herencia
de algunas características fenotípicas visibles, como
la conformación, el color de la capa de pelo, la alzada,
pueden ser razonablemente predecibles de acuerdo a las características
fenotípicas de los progenitores. Sin embargo, la predicción
de las características fenotípicas complejas, como
el temperamento, la inteligencia o la habilidad para saltar, que
están influenciadas por múltiples genes y factores
ambientales, es mucho más difícil.
El componente genético está gobernado por el azar.
Por ejemplo, los factores genéticos influyen entre un 15
a un 30 por ciento de la variación observada en un temperamento
determinado y explican solamente un 16 por ciento de herencia para
el desempeño en los deportes ecuestres, como el salto. Además,
la habilidad para saltar depende del entrenamiento del caballo y
la experiencia del jinete.
Tres factores que determinan la habilidad del caballo para saltar
son las características del movimiento de aproximación
al obstáculo, su fuerza muscular y los aspectos mecánicos
del movimiento que son afectados por la conformación y morfología
del ejemplar.
En el proceso de crianza de los caballos, cualquiera que sea su
desempeño, pero en especial los de alto rendimiento deportivo,
la evaluación de los caballos es subjetiva y ha sido orientada
históricamente por el ojo experto de entrenadores, siendo
un proceso completamente empírico, difícil de enseñar
a otros, de repetir, de documentar, y sobre todo, de reproducir.
La utilización de marcadores genéticos asociados a
habilidades para el salto, pudiera ser una opción más
objetiva para la selección de caballos en un programa para
producción de caballos warmblood.
|
|
|
|
|
|